Por primera vez, la Santa Sede participa en la Muestra Internacional de Arquitectura de la Bienal de Venecia, con un pabellón especial realizado en la isla de San Giorgio Maggiore. Diez importantes arquitectos fueron invitados a diseñar diez capillas inspiradas en la “Capilla del bosque” de Erik Gunnar Asplund. El catálogo Electa cuenta su recorrido y sus resultados.



El pabellón de la Santa Sede en la Bienal de Venecia

 
La “Capilla del Bosque”, la Skogskapellet, diseñada por Erik Gunnar Asplund en 1920, es parte del proyecto del Skogskyrkogården, el cementerio diseñado por el propio Erik Gunnar Asplund y Sigurd Lewerentz entre 1917 y 1940 en la parte meridional de Estocolmo. En 1994, UNESCO lo declarón Patrimonio de la Humanidad. La capilla es una pequeña estructura de madera que se integra entre los árboles del parque. No tiene decoraciones, a excepción de una escultura de Carl Milles que indica y domina su entrada. Para la 16a Muestra Internacional de Arquitectura, dedicada al tema del “Freespace” y curada por los arquitectos Yvonne Farrell y Shelley McNamara, el Cardenal Gianfranco Ravasi, Comisario del pabellón de la Santa Sede, y los curadores Francesco Dal Co y Micol Forti invitaron a diez arquitectos de distintas nacionalidades a confrontarse con la capilla de Asplund. A cada arquitecto se le pidió diseñar una capilla en un parque arbolado de la isla de San Giorgio Maggiore, en Venecia, para crear el pabellón de la Santa Sede. Un tema insólito, ya que no se trata de capillas creadas en el interior de espacios religiosos ya existentes, sino en un lugar aislado. Son construcciones rodeadas por un ambiente natural y, al mismo tiempo, abstracto, ya que no hay metas a las que llegar. El ambiente parece emerger de la laguna y se puede interpretar como una metáfora de la peregrinación de la vida. Los arquitectos que proyectaron las capillas son Andrew Berman (EE.UU.), Francesco Cellini (Italia), Javier Corvalán (Paraguay), Eva Prats y Ricardo Flores (España), Norman Foster (Reino Unido), Terunobu Fujimori (Japón), Sean Godsell (Australia), Carla Juacaba (Brasil), Smiljan Radic (Chile) y Eduardo Souto de Moura (Portugal), mientras que Francesco Magnani y Traudy Pelzel diseñaron el pabellón dedicado a los diseños de Erik Gunnar Asplund para la “Skogskapellet”. Vamos ahora a descubrir los proyectos que el catálogo Electa ha coleccionado, presentado y contado para esta ocasión.

El recorrido comienza con una “undécima” capilla, el pabellón Asplund, que constituye la entrada al pabellón de la Santa Sede. Se trata de un espacio expositivo diseñado por los arquitectos Francesco Magnani y Traudy Pelzel del estudio Map para introducir a los visitantes al tema del pabellón de la Santa Sede. De hecho, aquí se exponen los diseños realizados por Gunnar Asplund para la Capilla del Bosque, junto con documentos y modelos del proyecto. Los colores y la técnica del mismo pabellón diseñado por Francesco Magnani y Traudy Pelzel se inspiran en las tradicionales construcciones de madera escandinavas, que reinterpretan.

Siguiendo el sendero, a la izquierda encontramos la capilla diseñada por el arquitecto japonés Terunobu Fujimori, que creó una simple cabaña cuyo techo está soportado por troncos de árboles y que tiene una puerta muy estrecha. La puerta no deja pasar a más de una persona a la vez e inspira el diálogo interior y el diálogo con la divinidad. Para crear contraste con el exterior, negro, el interior de la capilla es blanco. La cruz no es un objeto simbólico, sino parte de la estructura de la propia capilla: el símbolo religioso se forma con el encuentro entre el travesaño y el pilar. Su carácter sagrado queda subrayado por la disposición de elementos decorativos negros en la pared del fondo, que crean una misteriosa aureola alrededor de la cruz.

Siguiendo a lo largo del sendero, a la derecha, entre los árboles, se puede ver el proyecto del arquitecto paraguayo Javier Corvalán. Es un espacio abstracto de forma circular, suspendido en equilibrio sobre un único punto de apoyo y que tiene las mismas dimensiones internas de la capilla de Asplund. Por encima de la sección cilíndrica está colgada una cruz tridimensional.

Al daros cita mañana para completar el recorrido, os señalo que desde estos primeros pabellones ya queda claro que los arquitectos han trabajado “sin ninguna referencia a los cánones comúnmente reconocidos”. (Francesco Dal Co). El elemento que identifica y aúna todas las capillas, es decir la presencia del altar y del atril, también se convierte en algunos casos, tal y como pasa con el proyecto de Javier Corvalán, en un elemento abstracto dejado a la percepción de los visitantes y no físicamente presente.

(Agnese Bifulco)

Fotografie:
Padiglione e Cappelle © Alessandra Chemollo
Vista dall'alto e Isola San Giorgio Maggiore Wikipedia

www.map-studio.it
www.laboratoriodearquitectura.com.py


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