14-12-2016

Giancarlo Mazzanti: Parque educativo de Marinilla en Colombia

Giancarlo Mazzanti, Equipo Mazzanti,

Colombia, Marinilla,

Edificios Públicos, Deportes y Bienestar,

Design,

Con el Parque educativo de Marinilla, Giancarlo Mazzanti se ha adjudicado el premio Next Landmark 2016. Mazzanti prosigue con su investigación dedicada a valorizar el lugar público en cuanto lugar social. El Parque educativo de Marinilla es un espacio urbano en abierta evolución, que va más allá de cualquier definición canónica.



Giancarlo Mazzanti: Parque educativo de Marinilla en Colombia
En el Parque educativo de Marinilla Giancarlo Mazzanti utiliza la metáfora de la malla, pantalla de protección y horizonte permeable. Ganador del premio Next Landmark 2016, organizado por el portal Floornature, el Parque educativo de Marinilla encarna una investigación que el arquitecto ya ha aplicado en pasado de modos distintos en varias obras. El objetivo en este contexto es transmitir la cultura popular paisa, característica de algunas localidades colombianas, y hacer que la gente pueda vivirla como experiencia comunitaria.
La sociedad colombiana necesita espacios de encuentro e intercambio como los que Giancarlo Mazzanti lleva años proyectando y construyendo en entornos problemáticos como Medellín. Para Marinilla ha estudiado un espacio de confín, un parque público que se convierte en edificio, una obra de arquitectura que se abre como una plaza urbana.
Estos conceptos se han expresado mediante un léxico que se reconoce en muchas de las obras del arquitecto colombiano, desde el Estadio de Medellín a la Escuela Flor del Campo de Cartagena, y que utiliza paredes transparentes o permeables, estructuras ligeras que se desvinculan del contexto, como si quisieran subrayar su carácter temporal y estuvieran determinadas a no dejar una huella prepotente, sino dejándose a su vez transformar por quienes las utilizan. 
En el Parque educativo de Marinilla, Mazzanti toma como referencia una construcción tradicional cercana a la de las numerosas favelas de las metrópolis colombianas, casas que se basan en el reciclado y la reutilización, que se caracterizan por la yuxtaposición más que por la fusión o la propuesta compacta de varios elementos. La construcción se eleva sobre una colina en uno de los barrios residenciales de Marinilla, y su volumen se apoya sobre unos pilares metálicos que casi parece que fueran a echar a andar, como si se tratara de las patas de un animal, algunos rectos y otros decididamente torcidos, lo que refuerza la idea de mutación y transitoriedad. Los paneles prefabricados de malla metálica, típicos de las obras, son una solución barata y que se monta rápidamente.
Los gruesos pilares de trazado irregular dan la impresión de ser las patas de un “animal mecánico”, extraterrestre, que ha llegado a nosotros y se ha detenido por voluntad propia, pero como si estuviera listo para cambiar su disposición y su configuración en cualquier momento. 
Esta también es la intención del plano polimorfo del volumen que se articula libremente en el espacio en busca de usos funcionales y estimulantes. También se ha procurado incluir enfoques inéditos del paisaje gracias a las amplias aberturas previstas en la tupida malla metálica que constituye la piel de la estructura. En el interior se entrevé el esqueleto de acero y las cuatro aulas didácticas cerradas mediantes paredes de policarbonato rojo que constituyen los órganos principales del cuerpo arquitectónico. En los espacios al aire libre dispuestos entre la piel del edificio y las salas rojas, los espacios son declaradamente indefinidos, y en ellos pueden cobrar vida lo que Mazzanti define los rasgos característicos de la cultura paisa, como el cultivo de plantas y hierbas, tocar la guitarra, tomarse un café o simplemente descansar en una hamaca. Lugares que se comunican en los que realizar actividades que impliquen a grupos de personas, sin aislarse dentro de cuatro paredes, sino en constante relación visual, auditiva y perceptiva con el ambiente exterior.
La planimetría abierta transmite el concepto de obra de arquitectura indefinida e infinita, que potencialmente se puede replicar en sus partes principales en función del lugar y de las necesidades de programación. El carácter de obra incompleta que la caracteriza estimula a una respuesta activa de los usuarios, que podrán transformar los espacios a su gusto para organizar conciertos, espectáculos, exposiciones y otras actividades. El propio envoltorio metálico es escenográfico en sí mismo, y sólo pide desarrollarse, enriquecerse con la vegetación o como estructura para comunicar. Su transparencia transforma la construcción en un punto de referencia urbano cuyo vientre iluminado se puede admirar de noche.

Mara Corradi

Architect: Giancarlo Mazzanti
Design team: Aldo Sicilia, Carlos Medellín, Enrico Perini, Kelly Lambale, Juan Manuel Gil, Juliana Zambrano, Manuela Dangond, Maria Sol Echeverri, Milou Telling, Mohamed Al-Shafie, Nicolas Paris, Olivier Dambron, Patricia Gualteros, Yuli Velásquez , Sebastián Negret
Contractor: Empresa Viva de Antioquia
Client: Gobernación de Antioquia
Design+ community work: January 2014 – December 2014
Building: April 2015 – December 2015
Site area: 700 sqm
Location: Marinilla, Antioquia (Colombia)
Structure: steel frame covered with metal mesh
Walls: red polycarbonate
Photos: © Rodrigo Dávila, Sergio Gomez

www.elequipomazzanti.com


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