02-12-2020

Traverso-Vighy: Corte Bertesina en Vicenza, Italia

Traverso-Vighy architetti,

Alessandra Chemollo,

Vicenza,

Residencias,

Corte Bertesina de Traverso-Vighy ha sido un ejemplo de colaboración en obra, en la que han participado procesos industriales y artesanales, tradición e innovación con el fin de minimizar el impacto en el suelo. Reconversión de edificaciones y sostenibilidad medioambiental en aras del bienestar humano.



Traverso-Vighy: Corte Bertesina en Vicenza, Italia

Entre los galardonados en el primer Festival Rigenera, organizado en Reggio Emilia que terminó hace poco, también se encuentra el proyecto de Corte Bertesina, de Traverso-Vighy. Entre los motivos que condujeron al reconocimiento se puede leer: “Una casa de campo con patio rehabilitada con destino a usuarios vulnerables, con una nueva forma de acogida abierta, donde la restauración, la nueva construcción en seco y el paisaje se funden en una sola cosa”. El jurado tuvo especialmente en cuenta la valorización del proceso además que del proyecto, a la hora de realizar una obra que fuera aceptada por la colectividad. Mucho más allá de una forma perfectamente lograda, Corte Bertesina representa una trayectoria en la que han colaborado realidades ideológicas y productivas que han construido juntas.
Fundado en Vicenza en 1996, el estudio de Giovanni Traverso y Paola Vighy se ha destacado a lo largo de estos años por prestar una atención concreta a dos aspectos de la proyectación: por un lado su enfoque experimental sobre el empleo de la luz, tanto en ámbito arquitectónico como de producto; por el otro han concentrado su atención en el cuidado del ambiente natural. Esta integridad se entiende como un camino de doble sentido: por una parte, se trata de reducir al mínimo el impacto en el contexto paisajístico y natural y por la otra, de absorber todo el potencial energético, visual y de aprovechamiento del ambiente, con el fin de obtener bienestar para el hombre. El concepto de ligereza en arquitectura, entendida como la transformación mínima del suelo en el que se construye, en los últimos años ha marcado una estrategia precisa a la hora de utilizar las casas prefabricadas de madera, que permiten proyectar y construir los edificios por partes. Corte Bertesina es el reflejo de este método de construcción, tanto en la parte nueva como en el edificio histórico que se sometió a restauración. Desde el punto de vista del proceso, la clave fue la colaboración con redes de empresas locales, industrias, pero también artesanos, donde el trabajo manual monta los componentes que han sido realizados mediante máquinas de control numérico. Los montajes en seco contribuyeron a la mencionada “ligereza” simbólica del edificio, que idealmente, en un futuro se podrá desmontar y reciclar sus partes. Situado a las afueras de Vicenza, a 3 km del centro de la ciudad, Corte Bertesina se presenta como una típica casa de campo con patio véneta del siglo XIX en el lado noreste de una finca de 17 hectáreas. La propiedad está dedicada a cultivos ecológicos, dentro de una amplia área arbolada con especies autóctonas típicas de la llanura del Po, como encinas, abedules, olmos y arces. La idea de la conservación del paisaje e de la vinculación con la historia naturalista del lugar está ya implícita en las ideas preliminares de proyecto que la obra de arquitectura recoge y traslada. Con su obra, Traverso y Vighy completan la construcción existente, renovando sus espacios y abriéndolos a las relaciones funcionales por expreso encargo de los clientes: actividades culturales y didácticas para valorizar el paisaje forestal, actividades de la granja social implicando en ellas a jóvenes con el síndrome de Down, y colaboración con cooperativas sociales locales, actividades de elaboración y venta de productos agrícolas, residencias y actividades de alojamiento rural.
Para realizar todo esto el proyecto desmantela los edificios que cerraban el patio por el sur y los sustituye con un solo elemento destinado a nuevas residencias, para las que se construye una planta de sótano dedicada a los garajes de los inquilinos. Simultáneamente, los edificios históricos y los cobertizos que constituyen la restante hilera de casas se restauran para dar cabida a los alojamientos rurales, los espacios de agregación de la granja social, los laboratorios de transformación y los espacios de venta al público de los productos de la empresa agrícola.
El empleo de la madera como rasgo estilístico de conjunto del proyecto, con sus cualidades de calidez, naturalidad, vitalidad y reacción a la acción del tiempo, lleva a ver la obra de arquitectura como si fuera una prótesis natural para el hombre. Como sucede con un producto industrial, el proyecto descompone el nuevo volumen y las porciones de los volúmenes históricos en componentes de madera prefabricados, construidos en fábrica mediante máquinas de control numérico y montados en obra en muy poco tiempo mediante ensamblajes en seco. Tradicionalmente empleado por su durabilidad, el alerce es en este caso el tipo de madera base usado en las estructuras laminadas, en los tabiques dentro y fuera, en ventanas y puertas y en los sistemas de control solar, en los suelos y en los muebles. También para restaurar los edificios históricos se adoptó la técnica del prefabricado, utilizando concretamente paneles de Xlam en la estructura, cubierta y tabiques, combinados con portones de madera laminada. Estas, por así decirlo, “células” de Xlam, apoyadas sobre refuerzos metálicos en la planta baja constituyen el nuevo esqueleto portante y antisísmico del edificio histórico de ladrillo. Para terminar es de especial interés el centro cultural construido en el lado este, un monobloque prefabricado de acero, completamente revestido por dentro con tablas de alerce curvadas.
Las formas pulidas y sencillas de Traverso y Vighy se han derivado siempre del lenguaje de las construcciones locales tradicionales, adaptadas ahora de forma que se aproveche al máximo la exposición solar. Se nota cierta atención por la arquitectura contemporánea de montaña de la región de Alto Adige, que sabe mezclar con inmenso estilo elementos antiguos como la madera y la piedra con materiales modernos como el cristal y el hormigón. También en este caso es así. El bloque lineal de las nuevas residencias presenta una cubierta de una sola agua con una pronunciada inclinación, de forma que se controle la entrada de la luz diurna a los espacios interiores, limitándola en verano cuando el sol se encuentra alto, pero disfrutándola plenamente en los meses invernales en que está bajo. A la vez esta solución permite aprovechar al máximo los rayos solares para hacer funcionar la instalación fotovoltaica que va a alimentar las actividades agrícolas de la Corte. Además la climatización se logra mediante una bomba de calor con todos los edificios conectados a un sistema de anillo geotérmico.
Esta nueva fachada hacia el patio se completa con un muro de piedra local construido según técnicas tradicionales. El agua, que desde los canalones de los cobertizos históricos se conduce por canales de piedra pegados al muro, refuerza la idea de separación de las funciones. Las residencias tienen una orientación precisa hacia el sur donde la fachada acristalada muestra un punto de vista privilegiado del paisaje agrícola del fondo, para garantizar la autonomía del dinamismo de las actividades internas de la Corte Bertesina. Como se nota en la sección, al estar las aberturas en alturas alternadas, se crea una ventilación natural controlada interna en los espacios.
En la construcción de la planta del patio se respetaron y destacaron los ejes visuales, el que desde la entrada principal por el norte en dirección de los bosques al sur atraviesa la fila de residencias, y el que, de oeste a este, separa las nuevas casas de los edificios históricos. La madera nueva que envejecerá y el ladrillo recuperado forman una sola paleta cromática de continuas referencias entre lo que este patio fue en el pasado y lo que ha construido el nuevo proyecto. Un proceso visible, por lo tanto, donde la fabricación por partes se nota de inmediato, gracias a la coherencia de la composición y al carácter esencial de las formas.

Mara Corradi

Architects: Traverso-Vighy architetti https://www.traverso-vighy.com
Architectural project: Giovanni Traverso e Paola Vighy
con Lucia Angelini, Cristina Baggio, Chiara Cavalieri, Stefania Dal Bianco, Giulio Dalla Gassa, Giulia
Maria d’Arco, Aurelia Marzano, Grace Rome.
Location: Strada Bertesina 270, Vicenza (Italia)
Client: Azienda Agricola Tapparo
Construction: 2017
Area: 2258 mq
Engineering: Loris Frison
Photography: © Alessandra Chemollo


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