09-10-2019

C.F. Møller: nueva Tiundaskolan en Uppsala

C.F. Møller,

Mark Hadden, Nikolaj Jakobsen,

Uppsala, Sweden,

Colegio,

La nueva Tiundaskolan en Uppsala, Suecia, es un compendio de programas educativos y de tecnologías de vanguardia. La obra de arquitectura de C.F. Møller Architects expresa el sentido de colectividad con una estructura prefabricada sencilla y atractiva. La nueva Tiundaskolan ofrece una imagen moderna de la institución.



C.F. Møller: nueva Tiundaskolan en Uppsala

C.F. Møller, el importante estudio danés fundado en 1924 que cuenta en la actualidad con 300 empleados en sus siete sede europeas, añade a su larga lista de obras para grandes complejos públicos la nueva Tiundaskolan de Uppsala, en Suecia. El edificio original de la escuela Tiunda, una institución dedicada a la educación infantil desde preescolar hasta el último año de secundaria obligatoria, se había quedado pequeño para el número de alumnos cada vez mayor. El Ayuntamiento de Uppsala por lo tanto le encargó a C.F. Møller que lo demolieran y realizaran un nuevo proyecto de edificio actualizado desde todos los puntos de vista, educativo, funcional, tecnológico y energético. El ambicioso programa de la Skolfastigheter, una inmobiliaria municipalizada que gestiona la mayor parte de los centros educativos del ayuntamiento, centros de preescolar, de educación primaria y secundaria, está pensado para un número de usuarios que asciende a 900 alumnos y 144 niños en edad preescolar. Como los proyectistas han subrayado en varias ocasiones, la nueva construcción debía ser “atractiva, segura y accesible para todos”. Las obras de C.F. Møller han recibido numerosos reconocimientos que las han hecho famosas por los elevados estándares que alcanzan en el ámbito de la eficiencia.
En ésta, al igual que en otras obras para grandes cantidades de usuarios, los proyectistas simplifican al máximo la estructura formal para reducir los costes y el tiempo de realización. Grandes espacios con aberturas amplias y regulares, que se obtienen ensamblando paneles prefabricados, constituyen un contenedor robusto y duradero al que se suman mobiliario y decoración inspirados en la diferenciación y en la flexibilidad.
La planta del edificio se articula en 9 cuadrados prácticamente idénticos. Los bloques correspondientes están dispuestos en L, ciñendo un gran patio equipado con campos y canchas para las actividades al aire libre, y rematándose con un polideportivo en la esquina sur también de reciente construcción. Cada bloque se presenta como un elemento independiente que es diferente de los demás en el número de pisos y en su alineación. Sin embargo el revestimiento de piezas blancas y rojas, inspirado en una superficie pixelada que se fragmenta desde arriba hacia abajo y que se extiende por todas las fachadas de los bloques, representa la imagen que da unidad al conjunto.
Los interiores se han proyectado a la más absoluta vanguardia. Un espacio compartido en la planta baja combina un bistrot, una plaza, una escalinata que se convierte en anfiteatro cuando hace falta y varios espacios de aprendizaje compartidos. Todo ello ofrece amplios espacios para desarrollar el sentimiento de colectividad y orgullo de la escuela. La disposición además elimina la tradicional concatenación de aulas idénticas en forma y tamaño, dando todas al pasillo, y para variar presenta una subdivisión por sectores, que se corresponde con los bloques exteriores, con aulas parecidas que identifican un área educativa concreta o una serie de actividades de laboratorio conectadas entre sí.
Cada una de las “arenas”, como se llama a estos nuevos espacios compartidos, está equipada para trabajar con flexibilidad, es lúdica, estimula el contacto social, inspira seguridad y protección para los más pequeños.
Este tipo de solución ambiental fue definida por C.F. Møller en colaboración con la experta de construcción escolar Anna Törnqvist, que propuso poner en tela de juicio el requisito tradicional de un aula para cada classe de 25-30 unidades. Potenciando la coordinación entre asignaturas y soportes educativos se pudo superar la identificación entre aula y función, logrando que cada ambiente lo utilizaran grupos de alumnos distintos para actividades distintas durante la mayor parte de la jornada escolar.
Partiendo del concepto que no sea ni racional ni sostenible construir más metros de los necesarios, los estudios colaboraron para optimizar el aprovechamiento del espacio, logrando reducir el construido significativamente respecto al primer proyecto.
Incluso, a pesar de poder acoger más de 1000 individuos la escuela decidió por el momento limitarse a 800, de forma que pudiera hacer frente a posibles picos de afluencia temporales. Algunas decisiones de proyecto testimonian la historia del lugar. Las fachadas de ladrillo siguen viéndose en muchos edificios tanto residenciales como públicos de la ciudad y recuerdan especialmente las fachadas de la antigua sede derribada. En las paredes del interior del nuevo cuerpo central se han colocado obras de arte de ladrillo de Ingrid Atterberg realizadas en 1962, cuando se construyó la escuela original. Ahora una nueva serie de instalaciones ha sido creada por los artistas Erika Lövqvist, Jenny Nolstam y Anton Alvarez. Este último ha construido los Clay Trees, una serie de portales fitomorfos coincidiendo con las entradas, que además de marcar los umbrales del edificio, ofrecen un espacio en el que detenerse y reunirse en el gran patio.
Para terminar desde el punto de vista ambiental se han instalado numerosos sistemas tecnológicos y combinados, como un sistema de control de la luz diurna que regula la iluminación artificial. La ventilación está controlada mediante medidores de bióxido de carbono y sensores de presencia, para garantizar un consumo responsable de energía y una buena calidad del aire dentro de los edificios.
Se calcula que la instalación solar del tejado produzca aproximadamente el 12% del consumo total de energía de la escuela en un año. Para lograr un gasto de energía más uniforme, por primera vez en los países escandinavos, el ayuntamiento de Uppsala ha decidido instalar en la Tiundaskolan un depósito de agua salada para almacenar la energía a gran escala. Se trata de una alternativa a las baterías de litio, peligrosas para las personas y cuya extracción ya no se considera sostenible.

Mara Corradi

Architects: C.F. Møller Architects
Client: ByggDialog and Skolfastigheter
Size: 13,000 sqm + 2,500 sqm sports hall
Location: Uppsala, Sweden
Year: 2015-2018

© Mark Hadden (1-10, 13-17), Nikolaj Jakobsen (11-12)

www.cfmoller.com


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