04-08-2021

SHAU: Plaza Alun-alun Kejaksan, Cirebon, Indonesia

SHAU,

Kemala Montesa,

Cirebon, Indonesia,

Edificios Públicos,

Muchos lugares distintos en un único lugar. Con estas palabras nos apetece describir la importancia de esta obra finalizada a la cohesión social que ha llevado a cabo el estudio holandés SHAU en la plaza Alun-alun Kejaksan de Cirebon, en Java Occidental, Indonesia.



SHAU: Plaza Alun-alun Kejaksan, Cirebon, Indonesia

El estudio holandés SHAU es conocido en territorio indonesio por sus trabajos y especialmente por el proyecto “100 microbibliotecas”,. Fue fundado por Daliana Suryawinata y Florian Heinzelmann y recientemente ha completado la recualificación de Alun-alun Kejaksan en Cirebon por encargo de la provincia de Java Occidental. En Indonesia Alun-alun indica históricamente una plaza sin pavimentar, una especie de gran explanada o campo situado cerca de importantes monumentos de ciudades o pueblos, de palacios majestuosos o mezquitas. Utilizada como punto de encuentro de la población, era el lugar donde el sultán daba audiencia al pueblo, además de sede de espectáculos y fiestas, pero también de ejecuciones públicas. Con el tiempo ha ido adquiriendo el simple papel de centro peatonal, espacio de encuentro y socialización, atracción para mercados y puestos ambulantes.
La Alun-alun Kejaksan de Cirebon era un gran prado al este de la mezquita de At-Taqwa, rodeado por vallas bajas y utilizado por los equipos de jóvenes atletas de los colegios para sus torneos, pero también como lugar de oración para los fieles en ocasión de las festividades islámicas más importantes. La administración pública quería una nueva plaza, que tuviera más usos y que se adaptara a las exigencias contemporáneas, con una identidad reconocible en el tejido urbano. Daliana Suryawinata y Florian Heinzelmann cuentan que el proyecto es el resultado de un largo proceso de discusiones y debates en el que han participado las autoridades civiles y religiosas, respecto a temas como hacer conciliar la tradición con las necesidades circunstanciales.
Lo que fue en primer lugar muy significativo a la hora de recualificar la Alun-alun Kejaksan, fue comprender y resolver la falta de orden y de función del gran espacio verde. Considerada por todos como una explanada verde sin equipar, la plaza no permitía reglamentar sus usos, y con el tiempo la situación había desembocado en el descuido.
El nuevo proyecto ha trazado confines concretos gracias al adoquinado con ladrillos, y sin necesidad de usar vallas, ha definido una relación clara entre todas las funciones del entorno. Se construyeron dos portales principales de acceso, simbólicos y que sirven para orientarse. Uno en dirección de la ciudad, da a la calle Jl. Siliwangi y el otro en dirección de la mezquita por el oeste. El Gapura Candi Benter es una reinterpretación de la tradicional entrada a los conjuntos monumentales, una estructura imponente y simétrica, cuyas dos partes separadas indican el trazado de paso desde el Gapura plaza y desde la calle a la plaza de las ceremonias. En el lado opuesto, más allá de esta última, se ubica el portal de los 5 pilares, que marca de forma más gradual la entrada al edificio sagrado, con el efecto cinético de una gran cortina que se aparta. El eje trazado entre ambos portales es el principal del proyecto y a ambos lados se pueden identificar las áreas con funciones distintas y específicas.


Por el sur, por el lado de JI Kartini, se sitúan otras dos plazoletas, la plaza sur con un pabellón ceremonial y la plaza memorial, construida específicamente como homenaje al obelisco que se encuentra en el cruce con la JI Siliwangi. Devolver este monumento a la resistencia del pueblo Cirebon contra los invasores, separado de la Alun-alun Kejaksan por exigencias de la circulación de vehículos, fue una exigencia precisa de los clientes. Al no poder eliminar la curva que lo separa, los proyectistas idearon una serie de escalones para el público y un espacio para las celebraciones dentro del perímetro de la Alun-alun, de forma que el obelisco al fondo constituyera el foco de la perspectiva visual. En el mismo lado se ha puesto una parada del autobús y la entrada al parking construido bajo la gran explanada.
En el otro lado, por la parte norte, hay un parque de juego infantil, un hawker center; es decir un mercado de puestos de comida según la tradición asiática, la salida del parking subterráneo y para terminar una microbiblioteca que también actúa de mirador. El proyecto “100 microbibliotecas” desarrollado por SHAU para las ciudades indonesias, tiene como objetivo acercar la cultura a la gente, colocando bibliotecas de pequeño tamaño y rápida construcción precisamente donde la gente se suele reunir, aunque sea con fines no estrictamente culturales, como mercados, ferias o lugares de ocio. Las microbibliotecas realizadas en ciudades como Bandung o Semarang se caracterizan por formas que destacan en el contexto, como en el caso de esta proyectada en la Alun-alun Kejaksan. En este caso el empleo del ladrillo tiene como fin delinear una estructura escalonada coherente con las demás, pero coronada con un mirador, lo que acrecienta su función y la convierte en un foco de atracción en la plaza.
En resumidas cuentas, el proyecto de SHAU cuenta con dos aspectos que poseen la capacidad de unir los elementos y las áreas funcionales, creando una identidad compartida, fuerte y reconocible, que hoy en día asegura el éxito de un espacio público. Antes que nada, la elección del ladrillo como material único. Con ladrillos se ha realizado cada una de las estructuras, así como el adoquinado del suelo, aprovechando las propiedades cromáticas de una materia natural que tan presente está en la arquitectura de estos lares, y que sigue logrando que los ciudadanos se identifiquen con ella. Además, cuentan los proyectistas, es una elección que estimula la economía local que sigue trabajando en la construcción tradicional del ladrillo, y así se valoriza la mano de obra.
También hay que tener en cuenta que se ha incluido vegetación, con césped o con árboles, en todos los huecos posibles. La imagen general que se genera se acerca a la de unas ruinas antiguas, donde conviven arquitectura y naturaleza creando un microclima ideal y espacios de calidad. Utilizando un lenguaje típico de la arquitectura tradicional y monumental de ladrillo, los elementos funcionales que rodean y distinguen las plazas incluyen siempre estructuras escalonadas, específicamente concebidas para ofrecer asientos al aire libre desde donde disfrutar del paisaje, de las ceremonias o simplemente de la compañía de los demás. La superposición de espacios que se crea en niveles distintos multiplica el potencial de uso de la plaza, creando muchos lugares diferentes en un solo lugar.
Espacios abiertos para reunirse y donde sentirse a gusto, donde transcurrir el tiempo de formas variadas, dependiendo de las necesidades de cada uno. Un proyecto con un carácter de lo más actual, en línea con esos que en los últimos años se dedican a mejorar, por ejemplo en Europa, la orilla de un río en una ciudad, o itinerarios peatonales en la naturaleza. Un proyecto en el que la población puede reconocer la proyección internacional declinada en un lenguaje local, perteneciente a su cultura.

Mara Corradi

Architects: SHAU Indonesia https://www.shau.nl/en
Area: ± 12.000 sqm
Year: 2021
Client: Province of Jawa Barat/West Java
City: Cirebon, Indonesia
Construction Cost: 2.750.000 US$
Team SHAU: Florian Heinzelmann, Daliana Suryawinata with Rizki M. Supratman, Ignatius Aditya Kusuma, Ryan Azhar, Aprilea S. Ariadi, Ben Barukh Kurniawan, Miftah Adisunu N. Alui, Imam Supratiko, Rio Nuryadi Santosa
Contractor: Phase 1: PT Inti Cipta Sejati, Phase 2: PT. Dinamis Sarana Utama
Photographer: Kemala Montesa


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