08-09-2020

ONSTAGE: ENTREVISTA A DONG GONG, VECTOR ARCHITECTS

Vector Architects,

Arquitectura y Cultura,

Interview,

“Es como dejar caer un pedazo de roca en el agua, generando encrespaduras onduladas, y a partir de este momento podemos oír el agua fluir. En este sentido, una pieza de arquitectura ya no es un objeto independiente, sino un medio para conectarse con las cosas y para revelar”, - Dong Gong 



<strong>ONSTAGE: ENTREVISTA A DONG GONG, VECTOR ARCHITECTS</strong><br />
Dong Gong es un famoso arquitecto que vivió una experiencia muy internacional antes de fundar Vector Architects, firma que en pocos años se ha convertido en una de las más reputadas y prestigiosas de China. Este pasado suyo le ha permitido observar su nación con ojos de nativo y también desde una perspectiva de mayor ajenidad, influyendo sin lugar a dudas en una visión más objetiva y más completa. Una vez conseguido el grado y el máster en arquitectura en la Tsinghua University, seguidos de un diploma y un segundo máster en la Universidad de Illinois, con una experiencia de intercambio en la Universidad Técnica de Múnich, antes de crear su propio estudio, transcurrirá varios años en América, en Chicago y después en Nueva York, haciendo prácticas en las oficinas de Richard Meier y Steven Holl. Galardonado con varios reconocimientos de excelencia ya durante el período de estudios, continuará una carrera sumamente brillante, tanto desde el punto de vista académico como profesional, repleta de importantes testimonios a nivel local e internacional. Desde 2008, año en que Vector Architects comenzaron su actividad, se han realizado proyectos de grandísima elegancia y refinamiento, que se han granjeado un éxito, yo diría, unánime.

Contexto, luz y trabajo en su evolución son los elementos en los que se centra principalmente y en los que basa toda intervención el joven equipo. La arquitectura hunde sus raíces en el contexto, que la convierte en algo no empírico ni abstracto, sino real. Según sus propias palabras, el arquitecto tiene una misión y debe desempeñar un papel bien definido: explorar y descifrar las energías, el espíritu de un sitio, tanto natural como urbano, estudiando su paisaje, a sus residentes, su comportamiento y, posteriormente, como un buen director de orquesta, dirigir estas energías para forjar impresiones, sensaciones y modos de vida únicos. Debe ser capaz, como en otra ocasión dirá muy poéticamente, de mover las aguas quietas de una superficie y provocar olas concéntricas que sepan llegar al corazón de quien se encuentra en las proximidades. Son estos principios los que permiten un acercamiento respetuoso a un ambiente por salvaguardar, como medio ambiente natural y también como restos en ruinas, fragmentos de memorias casi totalmente desaparecidas, trazas que deben ser ayudadas a contar aún una historia que nos habla de un pasado, que, al ser parte de nuestro patrimonio cultural y biológico, debe hacernos comprender cómo avanzar y continuar esta historia nuestra.  La globalización ha alimentado la difusión de una manera inadecuada, podríamos decir convencional, de mirar las identidades que caracterizan realidades diferentes y Dong Gong querría ayudar a formas más honestas, más auténticas de enfoque, que contribuyan a una buena, verdadera arquitectura. 

El término que mejor identifica la actitud que adopta el arquitecto cuando se relaciona con proyectos que requieren regeneración y reutilización adaptativa es quizás respeto, y aunque una de las mayores preocupaciones es mantener una atención obsequiosa y reverente hacia lo preexistente y lo existente, no por ello se descuidan los aspectos artísticos que la profesión implica. Quien la práctica tiene para con la sociedad los mismos deberes que el artista: garantizar una obra que tenga una intención y un valor educativo social, sin renunciar a una expresión estética importante. Nacen así composiciones que liberan y emanan notas de alto lirismo, en contextos totalmente desiertos como Seashore Chapel, la pequeña iglesia que hace pensar en un derrelicto que se ha salvado de un naufragio y parece vivir en la precariedad de ser arrollado nuevamente por la corriente en el océano. Con su tejado puntiagudo, toda extendida en el esfuerzo aparente de alcanzar una dimensión que la supera, simboliza un anhélito entre dos inmensidades hacia el infinito, un gesto de invitación a una reflexión, o mejor dicho, a una meditación sobre la existencia. En una situación análoga, pero sin la pretensión de dejar emerger acentos místicos, se puede admirar la silueta muy lineal de la Seashore Library, abierta a una visión diferente del océano, extremadamente gratificante y relajante. Los materiales elegidos para su realización, cemento gris y madera en una tonalidad más bien pulverulenta, parecen no aspirar a encontrar una visibilidad especial bajo el sol, como los muros blancos de la pequeña señal religiosa que se reflejan bajo los rayos de una luz cenital, sino más bien buscar una continuidad con la arena, en la que se extienden los rasgos alargados del edificio. En el primer ejemplo proyectual, la luz está calibrada y racionalizada con suma atención para los interiores que se desea que transmitan una sensación de mayor recogimiento, utilizándose de forma diferente para el exterior, donde se quiere enfatizar a propósito la pequeñez del punto en una realidad que va más allá de todo límite y confín físico. Por el contrario, para la estructura cultural y recreativa, con la luz se busca subrayar la sensación de acogida, haciendo un uso bastante espectacular de dicha luz, en un intento de exaltar su fuerte atractividad.

 
En definitiva, en los proyectos de Dong Gong, la luz, tanto natural como artificial, tiene una importancia crucial, creando variaciones y climas diferentes de atmósfera, ayudando a identificar mejor características y peculiaridades. Gran parte de su producción surge de una idea de la arquitectura como actividad inseparable de una existencia no siempre racionalmente accesible. Al no poder encontrar respuestas que satisfagan dudas existenciales, hay que conformarse con una cierta 'ambigüedad', la indeterminación provocada por ‘sensaciones imprecisas’ que se alternan dentro de nosotros. Y son sobre todo contextos en los que lo viejo y lo nuevo deben encontrarse, donde las profundidades están representadas por una naturaleza casi atemorizadora por fuerza primaria y sugestividad, donde se desarrollan atmósferas un poco enrarecidas, que se adaptan a este estado de conflictividad en busca de una armonía con el infinito. Es la diáfana aura seductora y muy intrigante, fruto de ‘paradójicos opuestos’, que se respira y domina en el complejo de Alila Yanghshuo Hotel.

1 – ¿Qué representó para su trabajo crecer en China y hacer prácticas durante algunos años en diferentes ambientes internacionales? ¿Influyeron ambas experiencias en sus principios de proyectación?

Estoy seguro de que las experiencias que vivimos a lo largo de nuestra vida influirán en nuestra visión y en la forma en que observamos el mundo. Por lo que a mí respecta, estudié en China para mi grado y máster, luego fui a Estados Unidos para un segundo máster y allí practiqué durante siete u ocho años. Creo que el aspecto más relevante no atañe necesariamente a la arquitectura, o cuánto te hayas educado en un sistema occidental, aunque podría tener cierta influencia, sino más bien la forma en que interpretas el mundo y la vida misma. Conoces la dimensión como chino, pero la conoces basándote en tu experiencia; para entender lo diferente que es en otra parte del mundo, puede ser necesaria toda la vida. Esta es la influencia más crucial para mí y, sin duda, condiciona el valor que atribuyo a la arquitectura. No soy necesariamente un arquitecto completamente tradicional o centrado literalmente en China, como nuestra generación anterior, por ejemplo Wang Shu o alguien similar.

2 — ¿Elementos de su infancia representaron un momento importante para su profunda vinculación con lo vernáculo y plasmaron su dedicación apasionada al acercamiento y a la readaptación de las huellas del pasado? 

Sí, es posible. Sin duda alguna no depende de que aceptes o niegues este tipo de influencia, ya forma parte de ti. Si reconsidero estos 40 años de mi experiencia de vida, ha sido un período de tiempo realmente único para China. Nací en 1972, año que aún estaba bajo la Revolución cultural, circunstancia muy ideológica de esta China moderna, que después de los años 80 comenzó a abrir las puertas al mundo exterior. En 1990, el consumismo y la comercialización empezaron a marcar toda la dirección del mercado y de la cultura china, convirtiéndose en el factor impulsor. En estos 40 años ha sido más bien dramática la forma en que la nación se ha transformado y está atravesando la historia moderna. Creo que en cierto sentido hay conexiones con lo vernáculo. Cuando hablamos de vernáculo no se trata realmente de propiedades físicas, históricas, de materiales y espacios tradicionales, sino más bien de una especie de transición social ligada a una condición específica y única, que constituye todo el cuadro de lo vernáculo chino. A veces me siento afortunado de haber vivido durante estos 40 años, pudiendo asistir a este proceso de transformación de China, un momento al mismo tiempo muy complicado, ya que muchas nuevas problemáticas se están perfilando a causa de una desorbitada urbanización excesivamente rápida que produce nuevas y graves situaciones en las facetas de la sociedad. Es complicado pero también interesante, y creo que es aún más interesante comparar la que consideramos la condición vernácula con este tipo singular de vernáculo físico.
 

3 – He leído una afirmación suya que me parece muy interesante: “la arquitectura no es ni el principio ni el fin. Es más bien un medio para conectarse y revelar”, podría explicar qué quiere decir? 

En el campo de la arquitectura contemporánea hay muchos casos en los que las personas tienden a describir la arquitectura como un objeto o una forma. Como arquitecto, inicias un proceso de proyectación, eventualmente se construye todo el edificio y tu cometido concluye. Pero para mí, y esto se debe a mi experiencia personal, en algunos de nuestros proyectos, las historias más interesantes han sucedido al final de la construcción, cuando asistes a la interacción entre las personas y el espacio. Esto me hace percibir que la arquitectura no es necesariamente un objeto físico, sino más bien es el poder de conectar a las personas con las personas, a las personas con la sociedad y a las personas con la naturaleza. Como mencioné en una reciente conferencia mía en Chicago: un aspecto muy importante es lograr unir las cosas y hacer que interactúen, y creo que esta es la fuerza de una arquitectura auténtica. No se trata de una voluntad política o ideológica, sino de la prerrogativa más verdadera, capaz de generar y estimular conexiones entre las diferentes partes. Este es el aspecto realmente intrigante de la arquitectura, que yo exploro durante mi proceso de proyectación.

4 – En el artículo anterior, vinculado a su entrevista, lo cité como un experto ‘shape-shifter’, capaz de asignar nuevos papeles interpretativos a presencias vernáculas respetando su estética: ¿se reconoce en mi definición?

Este aspecto podría referirse a otro papel muy importante de la arquitectura. Creo que cada parte de la arquitectura es un proceso evolutivo de la historia de la humanidad en la construcción, he aquí por qué cada proyecto deberá mirar con atención al pasado y enfrentarse a lo que ya ha ocurrido en términos culturales, geográficos o climáticos, e incluso esto podría no ser suficiente. De alguna manera debemos inyectar la calidad contemporánea en estos compromisos. Cada pieza de arquitectura debe pertenecer a la actualidad, pero mantener aún un vínculo con el pasado. Me apasiona mucho cómo encontrar un justo equilibrio con la condición vernácula o pasada: el modo en que actuar e interactuar debe representar, de todas maneras, la calidad de hoy: la calidad de vida, la calidad técnica, etc.

5 – Su acercamiento a puntos de referencia del pasado se basa en la búsqueda de una continuidad que, sin copiar o dominar lo existente, permite percibir a ambos, leer las diferentes huellas pertenecientes a diferentes períodos generacionales. ¿Cómo logra crear esta convivencia tan armoniosa y distinguida?

Este es un gran problema en China ahora. En los últimos 50 años de su proceso de urbanización, vivimos un período de tiempo en el que no considerábamos viejas ‘huellas’ como un valor o una arquitectura que había que proteger. El problema es que demolimos muchas cosas, que habríamos podido preservar, construyendo otras totalmente nuevas y esto creó una ciudad entera que se transformó en un contexto extraño. Cambiamos incluso el sistema de carreteras, toda la estructura urbana, y las personas empezaron a perder su identificación o conexión con el lugar donde viven: surgió un verdadero problema social. Reflexionando sobre la arquitectura, en nuestras prácticas actuales, como arquitectos, debemos resistir a estas transformaciones inquietantes y de gran malestar. Para cinco o seis de nuestros proyectos, hemos aprovechado las oportunidades para relacionar lo viejo con lo nuevo, protegiendo los restos del pasado. Tenemos que revelar de dónde venimos, no solo ofrecer una conservación literal, sino también la posibilidad de una nueva calidad que represente la cultura contemporánea del momento. Concierne de veras a la relación entre viejo y nuevo. En términos de técnicas y tácticas hay muchas formas de intervención, desde los espacios, hasta los materiales, las atmósferas, las tonalidades, etc. En este momento, este es un valioso esfuerzo en China, considerando la situación general del proceso de urbanización.

6 – ¿Comparte la idea de que la narración más apasionante y convincente que un storyteller de nuestros días puede proponer es crear una conexión sinérgica entre las personas y el edificio?

Sin duda alguna, creo que las personas son en definitiva la parte fundamental de la arquitectura. El aspecto más complicado no se refiere a una especie de término o terminología teórica, sino a cómo se proyecta y se realiza efectivamente en arquitectura.

7 Cree que un arquitecto debería tener un respeto reverencial de lo que en chino se define con el término 'Tian': ¿cómo se puede traducir este término en la cultura europea? ¿Existe una correspondencia exacta entre las dos culturas? Y usted, ¿cómo se ha relacionado con el contexto tan especial e incontaminado del actual Alila Hotel?

En la cultura china, ‘Tian’ se puede traducir como naturaleza, pero no significa solo eso, sino que abarca un significado que incluye el orden del cosmos.  No se refiere solo al contexto físico, al paisaje natural, al cielo. En China es el más alto respeto a la vida cultural de cada uno, y las personas adoran a 'Tian'. Es un orden muy potente y misterioso el que conlleva. Por supuesto, la cultura europea podría haber tropezado en una interpretación así, los europeos pueden no llamarlo 'Tian', pero este orden del cosmos puede encontrarse, por ejemplo, en la arquitectura del Renacimiento, en la sección áurea matemática, en la armonía de la música, es una especie de revelación del orden universal. Y todavía hay una diferencia: en China no se trata de algo científico, es algo que reside en una región misteriosa.

Pues bien, en Alila, probablemente la palabra clave, en relación con 'Tian', es respeto. Significa creer en algo que está más allá de lo que se puede tocar, se puede sentir. Existe algo poderoso, aunque no se pueda ver, que está más allá del mundo humano, el cosmos. Por lo tanto, cuando intentamos relacionarnos con Alila, dos fueron los factores más relevantes durante todo el proceso de proyectación: cómo enfocar la nueva intervención en relación en la estructura de la azucarera existente y, en segundo lugar, cómo abordar la relación entre la arquitectura artificial y el entorno natural, todo el paisaje y la naturaleza circundante tan espectacular y excepcional. Así, trabajamos mucho con el perfil del edificio, la tonalidad, la paleta de materiales e incluso el plano general: nuestra principal preocupación era encontrar un gesto respetuoso con los viejos restos y con la naturaleza.

“Los edificios inacabados tienen el encanto de lo que podría haber sido. De lo que todavía no está ahí. De lo que un día podría estar ahí", - Marc Auge', ‘Le temps en rovine ': ¿qué piensa de esta cita?

Me parece muy poética. Es como una pintura, a veces tienes ocasión de ver una obra maestra que ha quedado inacabada, y para mí este tipo de huella en la evolución de la obra de arte es como una sección de la creación artística. Está repleta de capas de información, el trabajo aún no está terminado, es como una ventana abierta que te permite asistir al proceso, ver el esqueleto, la estratificación de las capas de algo que está en el instante de su creación. Para mí es como ir a una obra de construcción. Me recuerda visitas a las ruinas de viejos tiempos, ruinas históricas, que en su desmembración, entre fragmentos de piedras y encalados desconchados, dejan un espacio a nuestra imaginación. Esta parte es una afirmación muy significativa.

9 – La luz juega una parte importante para forjar sus espacios: ¿es esta una influencia que se deriva de su experiencia anterior con Richard Meyer y Steven Holl?

Este interés mío no surgió con estos dos arquitectos. Estudié en la Universidad de Illinois y mi director de tesis, Henry Plummer, era un experto en el estudio de la relación entre arquitectura y luz natural, aunque no proyectó de veras y era más bien un teórico. Tuvo un impacto sustancial en mi interpretación del papel de la luz natural.

Richard Meyer es un poco diferente, evidentemente da mucha importancia a la luz, pero para él representa la posibilidad de destacar algunos fenómenos arquitectónicos, o incluso el lenguaje arquitectónico. En algunos trabajos de Steven Holl, la luz se convierte en una especie de atmósfera, por lo tanto entras en un espacio y te sientes sumergido en un cierto tipo de luz, la luz misma se convierte en un ambiente. En Richard, la luz siempre intenta representar la estructura de la arquitectura o el espacio. Estos dos arquitectos son diferentes. Pero Steven también podría no ser el mejor ejemplo del segundo tipo de luz, que se convierte en atmósfera, quizás los mejores ejemplos son Louis Kahn y algunos proyectos de Peter Zumthor, donde la luz en sí es la revelación, en lugar de una herramienta para destacar cosas.


Virginia Cucchi


Crediti: 

Vector Architects - http://www.vectorarchitects.com/en/

Seashore Chapel
Foto: ©Shi Zheng/ Aogvision and ©Chen Hao, Cortesia di Vector Architects

Seashore Library, Qinhuangdao
Foto: ©Su Shengliang and ©Xia Zhi, Cortesia di Vector Architects

Alila Yangshou Hotel, Yangshuo, Guilin, Guangxi, China
Foto: ©Su Shengliang and ©Chen Hao, Cortesia di Vector Architects

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