29-02-2012

Arolat: Raif Dinçkök Yalova Cultural Center

Paesaggio, Bar, Centro Cultural, Sala, SPA,

Eventos,

Homenaje a la arquitectura árabe, en la que abundan las rejillas decorativas, el centro cultural Raif Dinçkök Yalova, cerca de Estambul, es una obra arquitectónica que reflexiona sobre el tema de la fachada. Su autor, Emre Arolat, la interpreta como una piel completamente desvinculada de los interiores y usa el material, el acero Corten, para construir un elemento emblemático en el paisaje.



Arolat: Raif Dinçkök Yalova Cultural Center
La arquitectura de Emre Arolat para la sede del Raif Dinçkök Cultural Center, en Yalova, cerca de Estambul, merece ser incluida entre los pasos significativos de la arquitectura en la temática de la fachada. Colocada en el extremo oeste de un terreno, la obra se muestra, desde lejos, como un escenario fijo que da al jardín que tiene enfrente. En cambio, cuando uno se acerca, la visión se enriquece con los matices que el tiempo (cronológico y climático) ha provocado en los módulos de Corten que forman la superficie, con las transparencias de cada rejilla y con los claroscuros originados por los ornamentos, diseñados inclinando los módulos. La inspiración procede claramente de las rejillas de las mezquitas y de los palacios árabes, umbrales de un mundo que preservar, fronteras de la interioridad física y espiritual. El escenario es móvil, varía según la luz y el tiempo, está sujeto al envejecimiento como la materia de la que está formado, acero Corten, que, expuesto al aire, genera una capa de óxido protector del tan característico y no homogéneo color herrumbroso.
Esta superficie, que sigue el diseño del edificio y es toda igual, sin distinciones de relieve en los cuatro frentes, no es una fachada en sentido tradicional: no ejerce funciones estructurales, que, en cambio, recaen en los numeroso pilares de hormigón reforzado que, en el interior, siguen el desarrollo perimetral del edificio, sino que es un elemento escenográfico con fuerte impacto en el paisaje desvinculado de cualquier nexo con la arquitectura interna, su distribución y sus funciones.
No se trata simplemente de una no correspondencia de niveles y layout entre interior y exterior, sino de concebir el exterior como una superficie decorativa con un objetivo simbólico y auto referencial y los interiores como volúmenes técnicos carentes de piel, cuya forma deriva directamente de la función desarrollada, sin superestructuras, y en la que los recorridos, tanto a nivel de suelo como en elevación, están diseñados libremente en el espacio, sin vínculos físicos con los ámbitos y los espacios a los que llevan.
El resultado de la combinación entre visión de pantalla en el exterior y completa flexibilidad de navegación en el interior es la sensación de encontrarse en un espacio abierto, en un exterior y no en un interior, pese a la existencia de una cubierta cerrada y pese a que no hay accesos directos al jardín, aparte de las 3 puertas de entrada. En este nuevo contexto adquieren valor también los cuerpos “técnicos” en los que se llevan a cabo las actividades del centro, desde el auditorio, para 600 personas, al laboratorio, con 150 plazas, y desde las salas para exposiciones a la cafetería y la librería, etc., cuyas formas, junto a la señalización gráfica, aluden a la finalidad a la que están destinados.


En el ámbito de la arquitectura se ha considerado siempre la fachada como uno de los temas principales que definen la filosofía del proyecto. Tradicionalmente, la piel del edificio constituía la barrera protectora, el diafragma que aislaba el interior del exterior, con funciones estructurales imprescindibles, espejo de la composición interior. La ruptura de esta teoría, que es hija del siglo XX, aunque con precedentes en el pasado, es la exaltación de la arquitectura de fachada, expresión despreciativa que durante mucho tiempo había indicado la disociación entre exterior e interior, en perjuicio de la calidad de los interiores, ha llevado hoy a experimentar con más ligereza y apertura soluciones que dan prioridad al impacto en el paisaje y al uso.

Mara Corradi

Proyecto: Emre Arolat
Responsables del proyecto:     Kerem Piker, Gülseren Gerede Tecim
Colaboradores: Deniz Subas?, Gözde Sazak, R?fat Y?lmaz
Cliente: Akkök Grubu
Lugar: Yalova (Turquía)
Proyecto de las estructuras: Osm Engineering
Superficie útil bruta: 7.900 m2
Inicio del proyecto: 2007
Final de las obras: 2010
Estructura de hormigón reforzado
Fachadas de acero Corten
Fotografías: © Cemal Emden

www.emrearolat.com


GALLERY


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