15-01-2016

Estaciones ferroviarias japonesas: arquitectura y alta velocidad.

Estados Unidos,

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Reurbanización,

Las estaciones de ferrocarril de las principales ciudades japonesas son una excelente tarjeta de visita para el país. Absolutamente perfectas en cuanto a funcionalidad y estética arquitectónica, hacen de puente entre el pasado y el futuro.



Estaciones ferroviarias japonesas: arquitectura y alta velocidad.

Lo que sorprende de las estaciones ferroviarias japonesas es que, aunque no pueden apartarse completamente de la definición de no lugares, constituyen elementos centrales de la vida de las personas, están muy vivas durante al menos 16-18 horas al día y no se convierten en guetos, como ocurre en muchas otras estaciones de tren del mundo.

Estación ferroviaria de Tokio
La estación de Tokio fue inaugurada en 1914. El proyecto original del ingeniero alemán Franz Baltzer tuvo que dejar paso al proyecto del arquitecto Tatsuno Kingo, que presentaba una aire mucho más occidental que el proyecto, marcadamente japonés, del arquitecto alemán. En el proyecto del arquitecto Tatsuno Kingo estaba previsto que la estación de Tokio tuviera una altura de tres plantas y un tejado en forma de cúpula. Además, preveía una estación con una fachada que escondía los andenes, dispuestos paralelamente a los edificios, formada por tres bloques principales, uno central y dos laterales, dispuestos en la misma línea y conectados por cuerpos alargados. Durante la guerra, las cúpulas norte y sur, el tejado y los interiores sufrieron importantes daños causados por las llamas. En la reforma iniciada en 2007, se optó por una reproducción fiel al proyecto del arquitecto Tatsuno Kingo. Las obras han devuelto la fachada a las condiciones originales y han potenciado la estación, tanto con el añadido de nuevas funciones como con la mejora de su capacidad antisísmica, que puede afrontar incluso terremotos de intensidad alta. Las obras han sido realizadas de modo que se puedan conservar y aprovechar, en lo posible, las partes originales.
El edificio Marunouchi, con sus característicos ladrillos rojos, ha sido siempre muy querido como "rostro" de la estación de Tokio. Desde octubre de 2012, una vez terminadas las obras de restauración y conservación, la estación de Tokio vuelve a tener el aspecto que tenía hace un siglo.
Al mismo tiempo que el edificio Marunouchi se inauguran también el Tokyo Station Hotel y la Tokyo Station Gallery. El Tokyo Station Hotel, único como bien cultural de importancia nacional, evoca atmósferas inspiradas en el estilo clásico europeo y se integra perfectamente con la arquitectura del edificio de la estación de Tokio.
 

Kyoto Station
La futurista estación ferroviaria Kyoto JR Station ha sido diseñada por el arquitecto japonés Hiroshi Hara y representa la máxima expresión del método de trabajo de este profesional que desde siempre ha proyectado ciudades del futuro hechas de rascacielos conectados entre ellos. Para acceder a la estación, por la plaza situada enfrente, se pasa a través de una cascada de superficies acristaladas poligonales que forman un conjunto de espejos en movimiento que reflejan el cielo. En el exterior, los materiales usados son el hierro y el cristal, a fin de interactuar de la mejor manera posible con la luz. La estación ferroviaria está dotada de un atrio central del que parten una serie de escaleras tradicionales y mecánicas que permiten alcanzar las once plantas en que están situados un teatro, un hotel, unos grandes almacenes y el museo, a los que puede llegarse también en ascensor. El atrio ofrece una excepcional vista de conjunto del espacio, imponente y elegante. Mientras que desde el exterior parece un monolito recubierto de cristales de espejos, su interior constituye una construcción compleja. Contiene, como muchas estaciones, un enorme centro comercial y está conectada con el metro y con diversos lugares a través de una extensa red de pasajes subterráneos, muy concurridos y llenos de tiendas. Forma un conjunto unitario con la terminal de autobuses.


Osaka Station City
La estación ferroviaria de Osaka fue inaugurada el 11 de mayo de 1874 y es una de las más antiguas estaciones de tren de la región del Kansai. La estación ferroviaria convirtió al barrio de Kita-Ku en un centro de gran importancia de la ciudad y ha sido objeto de numerosas intervenciones de restauración. En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, la estación ferroviaria se vio sometida a los bombardeos de las fuerzas aliadas y en 1979 se llevó a cabo el proyecto de recuperación de la parte norte, destruida durante dicha guerra. Pero la auténtica transformación es mucho más reciente. En 2011 se completó una renovación radical de la estación ferroviaria, que ha sido integrada en una ciudad comercial a la que se ha dado el nombre inglés de Osaka Station City. Además de la reforma del rascacielos del lado sur y de la construcción ex novo de un complejo de edificios y centros comerciales en el lado norte, se ha cambiado el aspecto de la estación ferroviaria. Se ha construido un gran atrio por encima de los andenes, que permite llegar a os mismos también desde arriba, y una enorme cubierta diagonal de los andenes, levemente arqueada.
Cerca de la estación ferroviaria destaca la estructura futurista del Umeda Sky Building firmada por el arquitecto Hiroshi Hara. La construcción, de 173 metros de altura y 40 plantas, está formada por dos torres gemelas conectadas entre ellas por un observatorio y un jardín colgante. El observatorio ofrece una vista de 360° de la ciudad y del puerto. A la plataforma pública de observación del tejado, colocada a media altura, se accede con un ascensor de cristal en la torre este y con escaleras mecánicas exteriores contenidas en tubos de cristal suspendidos bajo una abertura redonda entre las dos torres del Umeda. La construcción futurista va más allá de los conceptos arquitectónicos convencionales, proponiendo la visión de una arquitectura del mañana. La conexión de los dos edificios de oficinas mediante las altas pasarelas aéreas ha puesto de manifiesto nuevas posibilidades de intervención del espacio urbano, que, en este caso, utilizan una estructura de hormigón con dos planos reforzados con un armazón de acero.
Por su parte, cinco años después del inicio de las obras, se ha finalizado la construcción del Abeno Harukas, el edificio multifunción proyectado por el arquitecto César Pelli. Se trata del edificio habitable más alto de Japón, con una altura que supera los 300 metros. La estructura de César Pelli prevé amplios volúmenes cúbicos, cada uno de los cuales está asignado a alguna de las cinco diferentes funciones a las que está destinado el edificio. En la primera planta, por ejemplo, el edificio alberga la estación de Kintetsu Osaka-Abenobashi, por la que se prevé que pasarán, cada día, 750.000 viajeros de cercanías.

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