10-06-2015

Ricardo Bofill y La Fábrica, su estudio en una antigua fábrica de cemento

Ricardo Bofill,

Proyectos

Cemento,

La Fábrica es actualmente el taller y la residencia de Ricardo Bofill. En 1973 el arquitecto español descubrió una gran fábrica de cemento abandonada y decidió recalificarla para instalar en ella su estudio, con espacios también dedicados a exposiciones, salas para conciertos y otros eventos culturales. El ambiente surrealista se ocupó de estimular el visionario proyecto de regeneración arquitectónica de Ricardo Bofill.



Ricardo Bofill y La Fábrica, su estudio en una antigua fábrica de cemento

En 1973 Ricardo Bofill descubrió una fábrica de cemento abandonada en Barcelona y con el espíritu visionario que lo caracteriza, decide transformarla en su taller de arquitectura. La Fábrica actualmente incluye un gran estudio además de la residencia privada de Ricardo Bofill y expresa a la perfección el concepto de regeneración arquitectónica del proyectista español.
La primera vez que vio la fábrica di cemento, Ricardo Bofill se encontró ante sí un conjunto de más de 30 silos, con locales inmensos que contenían maquinarias de todo tipo. Descubrió también la existencia de cuatro kilómetros de galerías subterráneas, de recias estructuras de hormigón armado que ya no sujetaban nada, de escaleras suspendidas que no conducían a ninguna parte. Un lugar atemporal y sin un objetivo definido, pero cargado de ese atractivo surrealista con un enorme potencial para transformarse en cualquier cosa.
Ricardo Bofill afrontó la recalificación demoliendo los añadidos que se habían ido agregando y que habían desfigurado la configuración original, la cual se remontaba a principios del siglo pasado. En los años de la primera industrialización de Cataluña este conjunto había acogido cadenas de producción. Muchas de sus partes se habían ido cubriendo y sofocando, y la fábrica se había convertido en un espacio estratificado, como sucede en los asentamientos habitados durante siglos. En respeto de la evolución histórica de las instalaciones Bofill se esforzó por recuperar una armonía superior, excavando en el cemento igual que se esculpe en un material para lograr que salga de él una forma. Al introducir los elementos característicos del lenguaje arquitectónico como puertas, ventanas, panoramas, se crearon recorridos y perspectivas que integran un taller, espacios para exposiciones, salas de conciertos y la residencia privada del arquitecto. La vegetación que rodea las construcciones mitiga los rasgos de brutalismo típicos de las estructuras de cemento originales.

¿Por qué decidió transformar una fábrica de cemento abandonada en la sede de su estudio? ¿Qué estaba buscando en aquella época y cuáles fueron las cualidades que intuyó al encontrar esta construcción en 1973?
Estaba buscando un sitio que, al igual que sucedía en los talleres catalanes tradicionales, donde los artistas viven y trabajan, pudiera acoger tanto mi vida privada como la profesional, sobre todo porque en mi caso hay poca distancia entre ambas esferas.
La Fábrica me dio la posibilidad de transformar unas ruinas en mi estudio y mi casa, y demostrar que "la forma no necesariamente está supeditada a la función". 

En su web se describen las instalaciones originales como un conjunto de elementos constructivos sin un sentido aparente: “Stairs that climbed up to nowhere, mighty reinforced concrete structures that sustained nothing, pieces of iron hanging in the air, huge empty spaces filled nonetheless with magic”. ¿Cuánto de esta atmosfera surreal ha conseguido mantener y mediante cuáles medidas?
He mantenido gran parte de esta atmosfera surreal. Y precisamente ésa fue la parte más difícil del proceso de demolición y construcción.


La fascinación que le produjeron las instalaciones le llevó a afrontar la empresa de redefinir completamente el uso y funciones finales. ¿Podría esta obra representar su manifiesto sobre la rehabilitación arquitectónica?
Absolutamente sí, he comprobado que de un espacio determinado se puede extraer cualquier cosa. A lo largo de los años mi equipo ha realizado con éxito diferentes proyectos de reconversión de edificios industriales en todo el mundo. Afrontamos el trabajo con gran respeto y sensibilidad por su pasado industrial y llevamos a cabo la transformación teniendo muy presentes los criterios de eficiencia y sostenibilidad. 

La Fábrica evoca un poco las ruinas de Piranesi pero también la ambientación de una película de ciencia ficción. ¿Hay espacio para la sostenibilidad en una obra de este tipo?
A pesar de que siempre es difícil mejorar las prestaciones energéticas de un edificio existente, tanto el estudio como la vivienda se proyectaron procurando que la eficiencia energética y la sostenibilidad fueran las mejores posibles.

Mara Corradi

Project: Ricardo Bofill
Location: Barcelona (Spain)
Gross floor area (office and garden): 5000 m2
Beginning of work: 1973
Completion: 1975
Photography: © Courtesy of Ricardo Bofill Taller de Arquitectura
www.ricardobofill.com


GALLERY


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