15-07-2020

Tato Architects: Functional cave, casa en espiral en Takatsuki

Tato Architects,

Shinkenchiku Sha,

Osaka, Japón,

Housing,

Una solución sorprendente la proyectada por el estudio Tato Architects para la nueva vivienda unifamiliar en Takatsuki, una ciudad de la prefectura de Osaka. Dos recorridos en espiral que se encuentran en varios puntos ofrecen múltiples variaciones en los desplazamientos dentro de la casa.



Tato Architects: Functional cave, casa en espiral en Takatsuki

Volvemos a analizar el trabajo de Yo Shimada, el fundador del estudio Tato Architects de Kobe que se dedica principalmente a realizar proyectos residenciales en Japón, como la interesante casa de Sonobe, en la prefectura di Kyoto, que Floornature publicó hace algún tiempo. La casa que él mismo ha denominado “functional cave” se encuentra en Takatsuki, una ciudad de la prefectura de Osaka, y está construida en una pequeña parcela que supera apenas los 100 m2 de un barrio residencial suburbano. La zona se encuentra en una pendiente y se extiende de forma escalonada por lo que el nivel es irregular, ofreciendo así variedad entre las alturas de las casas. La escala predominante es la de los adosados de dos plantas y esta es también la elección para el proyecto de la functional cave.
El tema de la casa-cueva, o mejor aún, de la vivienda refugio para la familia, es algo muy significativo para los proyectistas japoneses y que en los últimos años están explorando a conciencia. La intimidad es uno de los temas relacionados con la vivienda y que adquiere cada vez mayor urgencia, ya que el precio de los terrenos lleva a edificar a distancias mínimas, para aprovechar cada metro cuadrado disponible. La arquitectura japonesa lleva unos años reaccionando con una investigación introspectiva que reduce al mínimo el diálogo con el exterior o lo excluye por completo.
La investigación que Yo Shimada propone en este caso no suprime la mirada hacia el barrio, pero encauza con decisión la vida dentro de la casa en clave hermética, casi podría decirse forzadamente íntima. Ya que el punto de partida es una vez más el reducido espacio con que se cuenta, pero también el deseo de mantener una escala coherente con el contexto, lo que conlleva no extenderse en altura, el razonamiento de Tato Architects se centra en cómo valorizar la superficie horizontal. La casa de Takatsuki ofrece una disposición continua del suelo que se extiende en una serie de niveles interiores escalonados. La estructura de madera incluye dos itinerarios en espiral que conectan la entrada en la planta baja y el punto más alto en la terraza en la azotea, y las habitaciones no están divididas mediante tabiques y soleras completas, sino mediante porciones de niveles intermedios. En lugar de crear separaciones espaciales y funcionales netas, el interior se trata como un itinerario doble de lugares que se compenetran. En la reflexión de Yo Shimada la idea consiste en crear una sensación de expansión dentro de una casa de tamaño reducido, es decir, que el espacio se perciba como si fuera mucho más amplio de lo que es en realidad.
Por consiguiente en esta estructura cuya altura corresponde a la de dos plantas se han organizado 16 desniveles diferentes, que se expanden en varias direcciones, configurando un espacio que se podría comparar con una cueva, que da valor a la vida de sus habitantes.
Este concepto fue experimentado por primera vez por el estudio Tato con el proyecto de la casa en Miyamoto. En aquel caso los espacios verticales entre las diferentes plantas de acero se dejaron abiertos, creando el efecto de espacios fluctuantes, y estructurando una especie de única habitación compuesta por muchas partes que se relacionan. En cambio en la vivienda de Takatsuki la elección de la madera como material estructural, por razones presupuestarias, ha comportado la inclusión de cierres verticales. Por eso el volumen a disposición no se percibe como unitario sino como un itinerario, dispuesto en desniveles de unos 70 cm, donde cada uno de ellos es un tabique, utilizado como barrera para crear intimidad y en algunos casos aprovechada como apoyo. Las plantas además se convierten en superficies para trabajar, comer o jugar.
La planta rectangular está esbozada según una rejilla diagonal a 45°, que Yo Shimada ya había utilizado en la casa de Sonobe con el fin de lograr una mayor compenetración entre espacios distintos.
Manteniendo este orden la casa se despliega siguiendo dos itinerarios en espiral que suben desde la entrada cruzándose en el salón con cocina y comedor. Aquí, donde se encuentra el centro imaginario de la casa, los itinerarios se vuelven a separar para volver a reunirse en la azotea.
En un proyecto cuyo objetivo es la apertura y el espacio compartido para ampliarlo, la barrera entre lo semipúblico y privado se define con esmero. La protección de la intimidad y la privacidad se gestiona proyectando dormitorios que no se comunican con otros espacios de la planta baja. Por el contrario todos los demás espacios son a la vez habitaciones con funciones precisas y lugares de paso: el lugar de juego de los niños, la zona de salón-comedor, el estudio, la terraza del tejado e incluso el baño (que en la cultura japonesa es un espacio compartido) son lugares de tránsito donde las actividades se entrelazan para que una involucre a la otra. Esta filosofía de vida se ve plasmada especialmente en las perspectivas que el propio espacio traza, donde cada habitación termina y continua en la siguiente, ya sea subiendo o bajando.
Desde el punto de vista de la paleta cromática, se crea un fuerte contraste entre la madera de los suelos y la pintura blanca de las paredes. La “cueva” nos recibe con múltiples inventos y detalles de decoración, como la lámpara de tres pétalos de metal situada sobre la mesa de comedor, el portillo en la pared de la entrada por donde se accede directamente al buzón del correo, el lavabo y el tocador ocultos en un nicho revestido de latón y los demás recovecos ocultos donde guardar cosas. Hasta la habitación de los niños está pensada como un túnel de madera, un tobogán secreto para pasar de un lugar a otro de la casa sin que te vean.

Mara Corradi

Architects: Tato Architects
Location: Takatsuki, Osaka, Japan
Team: Yo Shimada, Akira Yasuda 

Structure: Takashi Manda Structural Design
Planting: COCA-Z Tatsuya Kokaji
Construction: Shokenkikaku/Naoki Sasahara
Main structure in timber
Site Area: 114.61 sqm

Building Area: 46.37 sqm (40.23% of max 50% of coverage ratio permission)
Total Floor Area: 96.05 sqm (83.81% of max 100% of floor area ratio permission)
Completion:2018
Photography: © Shinkenchiku Sha


Il nostro sito web utilizza i cookie per assicurarti la migliore esperienza di navigazione.
Se desideri maggiori informazioni sui cookie e su come controllarne l’abilitazione con le impostazioni del browser accedi alla nostra
Cookie Policy

×
×

Manténgase en contacto con los protagonistas de la arquitectura, Suscríbase al boletín de Floornature