18-09-2007

Nueva sede del New York Times. Nueva York. Renzo Piano. 2007

Renzo Piano,

Nueva York, Estados Unidos,

Negocios, Rascacielos, Oficinas,

De cristal,

La nueva sede del New York Times, realizada sobre un proyecto de Renzo Piano, es un edificio de lenguaje simple, esencial, decidido, que ha hecho hablar enseguida de un nuevo punto de referencia, como ocurrió en 1905, cuando la primera sede del periódico dio el nombre a la que fue bautizada, precisamente, como Times Square.



Nueva sede del New York Times. Nueva York. Renzo Piano. 2007 El edificio es una futurística torre de 228 metros, dominada por otros 90 metros de antena. Construido en una manzana situada entre la West 40th y la 41th Street, es una de las intervenciones más importantes e interesantes realizadas en Manhattan tras el 11 de septiembre.
Sus espacios, ocupados por la redacción del periódico hasta la 28ª de las 52 plantas, albergan también oficinas de otras empresas, además de espacios comerciales y zonas verdes. En la base, por tanto, se encuentra una lógica de multifuncionalidad, que ve en los edificios para el sector terciario, no solo ya como lugares dedicados exclusivamente al trabajo, sino dotados también de espacios de agregación y de servicios.
Parece que para su diseño, Piano se ha inspirado en el trazado geométrico y regular de la calles de Manhattan, como lo demuestra la linealidad de su geometría. Pero otro componente interesante del proyecto es el aspecto ecológico: la estructura de de acero está revestida por una pared de cristal escudada por barras horizontales de cerámica extrudida.
La transparencia, por tanto, no sólo como expresión de un lenguaje arquitectónico preciso, sino también como solución intencional desde el punto de vista del ahorro energético, además de metáfora de una idea de información que se quiere presentar clara y directa. En la tercera planta, un espacio común de servicio para la redacción ha sido pensado para facilitar las relaciones entre los colegas y, por esto mismo, es totalmente abierto y sin divisiones intermedias. Una solución, ésta, que el arquitecto genovés ha adoptado también en el otro edificio realizado para una redacción: el de "Il Sole 24Ore" de Milán.
La circulación interior está garantizada por 28 ascensores, pero también hay escaleras de acero rojo que se desarrollan sobre a un lado del edificio y que son visibles gracias a las paredes acristaladas.
Ligereza y luminosidad son los rasgos distintivos de este edificio, cuya piel refleja los cambiantes colores del paisaje circundante, subrayando una relación muy estrecha con la vida de la ciudad.
La torre tiene al lado un lobby también transparente, que alberga un agradable jardín, que se puede ver desde las calles que la rodean y que está abierto al público.

Laura Della Badia

GALLERY


Il nostro sito web utilizza i cookie per assicurarti la migliore esperienza di navigazione.
Se desideri maggiori informazioni sui cookie e su come controllarne l’abilitazione con le impostazioni del browser accedi alla nostra
Cookie Policy

×
×

Manténgase en contacto con los protagonistas de la arquitectura, Suscríbase al boletín de Floornature