18-05-2016

Murray Kerr (Denizen Works): casa 7 en la isla de Tiree

Denizen Works,

© David Barbour,

Escocia,

Ville, Housing,

Un proyecto por encargo de los propios padres y con restricciones de protección de patrimonio arquitectónico. Así nace el proyecto de la casa 7 de Murray Kerr (Denizen Works) en la isla de Tiree. La casa 7 de Murray Kerr se introduce en el paisaje isleño escocés inspirándose en su tradición arquitectónica.



Murray Kerr (Denizen Works): casa 7 en la isla de Tiree

En 2011 Murray Kerr fundó el estudio londinense Denizen Works y uno de sus primeros proyectos fue la casa 7, una vivienda con casa de huéspedes anexa que se realizó sobre lo que era un viejo chalet en ruinas en la isla de Tiree en Escocia. Además de la complejidad intrínseca de un proyecto encargado por sus propios padres, en el caso de la casa n. 7 para Murray Kerr la cuestión era aún más espinosa porque el chalet en ruinas estaba protegido, al estar considerado construcción de importancia histórica. Pero como sucede a menudo, el paisaje y la historia del lugar se convirtieron en inmensas e inestimables fuentes de inspiración, tanto en lo referente a los materiales como a la representación, para un proyecto complejo, cuyas exigencias tenían que medirse con las condiciones específicas del terreno. Frente a la costa occidental de Escocia se encuentra la isla de Tiree, la más occidental de las Hébridas, y a ella se llega únicamente en ferri desde Oban o en avión desde el aeropuerto de Glasgow, lo que conlleva inevitables complicaciones logísticas y económicas para construir en la isla. Las directrices que han guiado el subconsciente toman como referencia lo que se puede encontrar en la isla, sus tradiciones relativas a construcción y composición, y los tipos y formas de los muebles, todo lo cual se ha ido consolidando a lo largo de los años hasta constituir hoy en día los puntos de fuerza de esta pequeña localidad. El proyecto ha conseguido conservar la memoria de la antigua construcción con una estructura que se acerca mucho a la sensibilidad actual de los espacios residenciales. 

Los muros de piedra gruesos y bajos son la herencia de la antigua casa y sugieren la concepción de la vivienda como refugio donde repararse de los fuertes vientos provenientes de la costa junto a la que se encuentra emplazada la casa. Al no existir ningún tipo de protección natural, ni siquiera vegetación, que actúe como escudo frente a los vendavales del Atlántico Norte, Murray Kerr imita las edificaciones típicas que parecen minúsculas fortificaciones, con dos plantas alzadas al máximo, y ampliaciones en el nivel subterráneo. Se recuperaron las piedras del basamento rústico derruido y a partir de ahí el proyecto reinterpreta el estilo local del antiguo chalet, que hace coincidir el tejado y las paredes de la primera planta. Para remarcarlo, las dos chimeneas tradicionales situadas en las fachadas opuestas que despuntan de forma pronunciada a partir de la base del tejado, dando a la casa una imagen vagamente zoomorfa. La ruptura entre lo histórico y lo nuevo, subrayada por la pintura blanca que contrasta con la membrana bituminosa negra, se recompone gracias al ritmo y el corte de las aberturas. Además de este cuerpo principal en cuyas dos plantas se distribuye la casa de huéspedes con tres dormitorios, existe un segundo cuerpo cuya forma y materiales aluden a los graneros típicos de la isla. Los muros longitudinales y el tejado se unen en un único revestimiento de metal ondulado que también parece estar diseñado para resistir a los embates de los vientos que llegan de la costa. Pocas aberturas grandes con cerramientos de madera pintada de negro, por las que entra la luz directamente sobre la gran sala de estar y la cocina, y dispuestas de tal forma que desde cualquier punto de la casa se puede disfrutar de una perspectiva distinta sobre el paisaje del litoral.


La sala de estar y la casa de huéspedes están conectadas por un tercer cuerpo de distribución, cubierto por un techo acristalado y en el que se han instalado la lavandería y otros servicios, y por el que se baja al dormitorio principal situado en el semisótano del volumen, en el que se encuentra la cocina. Ésta queda protegida por tres de sus lados por el propio terreno mientras que hacia el sur se abre hacia un pequeño jardín, que a su vez queda reparado por un bajo recinto de piedra.

Mara Corradi

Architects: Denizen Works
Client: Private
Location: Heanish, Isle of Tiree, Scotland 
Structural Engineers: CRA Engineers
Project Architect: Murray Kerr
Design Team: Murray Kerr, David Anderson, David Thomson, Jon Law
Client: Private
Funding: Private
Quantity surveyor: M+B QS
Main contractor: John MacKinnon Builders
Gross useable floor space: 170 sqm
Lot size: mq 200m2
Tender date: October 2011
Start on site date: January 2012
Contract duration: 18 months
Completion of work: August 2013
Structure in: Glu-Lam/timber frame
Facades in: Stone/corrugated cement/corrugated steel
Indoor surfaces: Timber floors and hand polished concrete floors
Floors: Shingle and cobble sets
Photographs: © David Barbour
Website: www.denizenworks.com

Don't Move, Improve! Award Winner 2016
House No.7 voted one of the Buildings of the Century - Scotstyle 2016
Mies Van Der Rohe Award 2015 - Nomination
Stephen Lawrence Prize Winner 2014
RIAS Award Winner 2014
RIBA National Award Winner
Winner of Grand Designs Home of the Year 2014


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