09-01-2003

Mario Botta: la marquesina TPL de Lugano, 2002

Mario Botta,

Lugano,

Bibliotecas, Deportes y Bienestar,

Eventos,

En Lugano, en Corso Pestalozzi, se construyó a principios de 2002 una marquesina para los autobuses, que es fruto de un proyecto realizado por el arquitecto Mario Botta y está incluida dentro de las obras menores



Mario Botta: la marquesina TPL de Lugano, 2002 En Lugano, en Corso Pestalozzi, se construyó a principios de 2002 una marquesina para los autobuses, que es fruto de un proyecto realizado por el arquitecto Mario Botta y está incluida dentro de las obras menores. Hacía mucho tiempo que en esta ciudad no había un nuevo ejemplo de arquitectura civil: los últimos ejemplos que podemos recordar son: el Palazzo degli studi de Otto Maraini de 1904, o la Biblioteca cantonal de Rino Tami de 1940, pero después sólo hubo obras más bien penosas. Después, en julio de 2001, tras una serie de retrasos debidos al cómputo de los costes, por fin se consiguió obtener la autorización para la realización de esta marquesina tanto esperada.

Ésta está compuesta por una estructura de acero apoyada en cuatro pares de pilares, varios metros más atrás con respecto a los extremos del cuadrado largo: por consiguiente se crea un fuerte desnivel que hace destacar aún más la levedad de toda la obra.
La carpintería metálica está totalmente revestida con paneles translúcidos de policarbonato, a través de éstos se pueden intuir los elementos estructurales, en función de la diferente iluminación; además, durante la noche, la luz modifica el color de los paneles y marca, como si fuera un gran calendario, el pasar de las estaciones: el azul representa la primavera, el blanco el verano, el violeta el invierno y el rosa el otoño.

La característica fundamental de la marquesina es justo su extremada sencillez, junto a la presencia de elementos bien proporcionados y bien calibrados; por este motivo ha sido considerada una de las mejores obras de Botta. De todas formas, algo antes de su inauguración, suscitó una serie de polémicas de parte de críticos que, como no conocían a fondo el proyecto definido, temían un resultado final poco satisfactorio teniendo en cuenta la marcha de las obras; en cambio, una vez terminados los trabajos, muchos de ellos han cambiado de opinión y otros han preferido no decir nada.

La animada discusión creada antes de la inauguración de la marquesina y que había sido publicada en muchos de los diarios de la zona, se centraba principalmente en el rechazo de la transformación de un espacio tan amplio en un lugar mucho más reducido, a causa de la introducción del mismo en un cuerpo considerado "extraño".
Pero ahora que los trabajos ya han terminado, no se puede negar que esta nueva estructura para los autobuses es una auténtica obra pública de mucho éxito: lo demuestra el hecho de que, a parte de ser funcional, acogedora y espaciosa, ha adquirido un valor muy superior al que le correspondería por su modesta función.

Efectivamente, la idea de apoyar una estructura de más de setenta metros de longitud sólo en cuatro pares de pilares, que ni siquiera son demasiado grandes, fue una brillante intuición de parte del arquitecto y de los ingenieros y, un acto creativo que exige imaginación y valentía.

Il nostro sito web utilizza i cookie per assicurarti la migliore esperienza di navigazione.
Se desideri maggiori informazioni sui cookie e su come controllarne l’abilitazione con le impostazioni del browser accedi alla nostra
Cookie Policy

×
×

Manténgase en contacto con los protagonistas de la arquitectura, Suscríbase al boletín de Floornature