08-07-2020

Francesco Pierazzi: Maisonette en Notting Hill, Londres

Francesco Pierazzi,

Lorenzo Zandri,

Londres,

Housing, Ville,

Francesco Pierazzi reforma una casa unifamiliar construida hace 40 años en el barrio londinense de Notting Hill, en el ámbito de un grupo de casas adosadas. En el interior de la maisonette se ha utilizado una paleta matérico-cromática cuyo objetivo es ampliar la percepción del espacio.



Francesco Pierazzi: Maisonette en Notting Hill, Londres

Observamos el mundo de Francesco Pierazzi analizando su más reciente y famosa realización en el sector residencial, la denominada maisonette de Notting Hill, en Londres.
Italiano de origen, Francesco Pierazzi estudió arquitectura en Florencia y en la actualidad vive en la capital del Reino Unido, donde se trasladó después de enseñar durante una primera etapa en Italia y de trabajar posteriormente en Alemania para Gerhard Aeckerle und Partners. Tras varias colaboraciones con estudios ingleses, entre otras con Brady Mallalieu Architects y Charles Tashima Architecture, en 2014 decidió fundar su propio estudio y dedicarse al sector residencial, con una inclinación especial por reinventarse los interiores de las casas adosadas londinenses. De sus proyectos afirma que son la síntesis del apasionante ambiente artístico que se respira en la zona sur de Londres en los últimos años, donde la abundante vegetación y una marcada sensación de comunidad ofrecen numerosas ocasiones de desarrollo.
Aunque en los últimos tiempos el estudio está ampliando sus intereses, no cabe duda de que el centro de sus investigaciones sigue siendo la vivienda: se podría afirmar que Pierazzi persiga una forma para guiar a las personas hacia una nueva percepción del espacio a su disposición, y por lo tanto a una diferente estrategia residencial, especialmente de tipo urbano.
Son numerosos los proyectos que ha realizado restaurando viviendas existentes, desde casas adosadas victorianas a otras más recientes, y en ellas ha resaltado la posibilidad de usar los espacios como vehículos que pueden transformar la vida urbana y suburbana. Entre sus rasgos distintivos se encuentra el empleo de los materiales como si fueran elementos de una paleta de pintor para diseñar los vacíos residenciales, abriendo cavidades inesperadas y enriqueciendo los espacios con aplicaciones, superando las estrecheces de los metros útiles a disposición.
El caso de la maisonette de Notting Hill es emblemático y su resultado es particularmente atinado. Esta casa unifamiliar se distribuye en dos plantas más una mansarda y forma parte de un bloque de casas adosadas dispuestas en hileras con un espacio común central, construidas en los años 80 y rodeadas de vegetación. El último nivel, abuhardillado, poco aprovechado y descuidado, se recupera para acoger una extensión de las funciones residenciales. Es la ocasión para reformar todo el conjunto, pero se dispone de un presupuesto limitado.
Al no poder modificar las fachadas, Pierazzi se concentró en trabajar en el limitado espacio interior que se distribuye en tres plantas con un total de unos 100 m2, y su objetivo era aumentar la percepción del tamaño. Su enfoque para un piso de este tipo se basa en algunos puntos: para empezar el proyecto consideró desde el principio las tres plantas como una sola unidad, así que les asignó los mismos acabados y las mismas soluciones funcionales. Las personas, afirma el arquitecto, se mueven por la casa generando una especie de “coreografía”, por eso hay que proyectar los espacios con este espíritu de continuidad. A tal fin el plano demuestra que se han reducido al mínimo tanto el espacio de circulación, dando mayor espacio útil a las habitaciones y servicios, como el espesor de las paredes. En todas las plantas se optó por el mismo suelo vinílico gris, dando continuidad a todas las funciones ininterrumpidamente. Desde el punto de vista de los acabados, Pierazzi creó una paleta de contrastes: los ladrillos pobres utilizados originalmente en la construcción se sacaron a la luz eliminando el revoque y se combinaron con paneles de multilaminado de abedul, con los que se revistieron el hueco de la escalera y algunos tabiques divisorios, y con materiales de mayor valor como el hierro fundido de los radiadores de estilo antiguo y el mármol de la chimenea. Abandonando la tendencia a coordinar los espacios, algo muy habitual en las obras de los arquitectos de las últimas décadas, Pierazzi decidió en este caso dar prioridad a la multiplicidad. Sobre la base cromática blanca se insertaron colores o texturas en las paredes con el objetivo de identificar un determinado espacio, aunque fuera pequeño, pero que tuviera una función diferente, ya definida o que se le debiera encontrar. El amarillo de la entrada por ejemplo, identifica el hueco del radiador, componiendo así un lugar más para la mente, y cuyos márgenes están creados por el color.
En las plantas de arriba la progresión espacial se genera enfatizando con el color rojo las vigas de acero horizontales que salieron a la luz en fase de obra y que se decidió dejar a la vista. Las paredes blancas y las aberturas a toda altura que dan a espacios abiertos, aunque también a pequeños refugios organizados, contribuyen también a aumentar la percepción visual del espacio disponible. Entre lo viejo y lo nuevo, lo pobre y lo lujoso, se ha creado una síntesis dinámica que estimulará a los ocupantes de la casa a experimentar y hacerla suya. En palabras del mismo Pierazzi toma como referencia la filosofía de Merleau-Ponty, sobre el papel de la percepción física para comprender el mundo y su conexión con él: "Aplico el enfoque fenomenológico asumiendo que el cuerpo de los usuarios o visitantes de mis proyectos reaccione, se active y se sienta estimulado si se somete a texturas, contrastes de materiales, ciertas condiciones de luz y distintas posiciones de las fuentes de luz natural, vistas que guíen las miradas. O creando espacios y pasajes muy estrechos que conducen a habitaciones inesperadamente amplias: de esta forma el cuerpo del usuario o visitante puede reaccionar ante el alternarse entre contracción y expansión.”

Mara Corradi

Architects: Francesco Pierazzi Architects
Project Architect: Francesco Pierazzi
Design team: Francesco Pierazzi, Alberto Soria Santana, Daniela Gorini
Total cost: £ 164,000.00
Tender date: march 2017
Start on site date: 22/05/2017
Completion date: 12/12/2019
Gross internal floor area (mq): 99.5
Form of contract and or procurement: JCT Minor Works Building Contract 2011 with Contractor design
Annual co2 emissions: 0.68 metric tons of CO2e
Client: Private
Location: London, Notting Hill (UK)
Structural engineer: Torsional Structural Engineering
Building Control: Stroma Building Control
Photography: © Lorenzo Zandri (https://lorenzozandri.com/)


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