10-06-2019

EN ESCENA: ENTREVISTA A EDOARDO TRESOLDI

Installation of Edoardo Tresoldi,

Interviste,

Las tangibles interacciones tridimensionales de los fascinantes trabajos de Edoardo Tresoldi se despliegan por el espacio, obteniendo un aplauso entusiasta en todo el mundo. Filamentos, líneas y segmentos se entrecruzan densamente, explotando en el aire, amplificando volumétricamente las señales arquitectónicas y reproponiendo principalmente un repertorio clásico.



EN ESCENA: ENTREVISTA A EDOARDO TRESOLDI
Con poco más de 30 años, ya posee una serie de reconocimientos y satisfacciones que darían envidia incluso a artistas más consolidados. Las tangibles interacciones tridimensionales de los fascinantes trabajos de Edoardo Tresoldi se despliegan por el espacio, obteniendo un aplauso entusiasta en todo el mundo. Lanzado por la intervención que le fue encargada en 2016 para la reconstrucción de los volúmenes que faltaban en la Basílica de Siponto, impresionó a todos con su reinterpretación escultural en malla metálica. El impacto resultó altamente sugestivo y cautivante: las tramas de alambre bordaban un puente ideal con el tiempo y la historia, haciendo revivir los recuerdos. Las diferentes experiencias artísticas que tuvo en los primeros años de formación y maduración como artista, escenografía, escultura, música y cine, convergen con sincretismo intenso en la nueva forma expresiva. Su trabajo, valiente e insólito, en un entorno arqueológico, determinó una enorme valorización del sitio y procuró al joven artista un prestigioso reconocimiento, la medalla de oro de la arquitectura italiana, concedida por la Trienal de Milán.
 
 
Los escenarios se amplían y su versatilidad creativa experimenta con plataformas diferentes, desde las profundidades de naturaleza incontaminada, que le ofrecen un interesante lienzo sobre el que forjar experiencias inmersivas de sublimación, hasta momentos icónicos urbanos y prestigiosos contenedores. En el interior de Le Bon Marché Rive Gauche de París, la elegante instalación Aura jugaba, a falta del elemento natural, con la fisicidad más o menos matérica de dos fragmentos de un pasado barroco, hablándonos de fundido. Archetipo, con ocasión de un evento privado celebrado en Oriente Medio, reinventaba la naturaleza en el retrato de una visión renacentista, hecha de voluptuosa opulencia de armoniosas volutas clásicas que revoloteban con ritmos evanescentes en el espacio.
 
Fue nueva la perspectiva, a escala urbana, en Barcelona, de la cubierta de L’Illa Diagonal, edificio del Premio Pritzker Rafael Moneo y de Manuel de Solà-Morales, de la que nacía Limes, un retorno a la arquitectura figurativa, en que la secuencia de perfiles esculturales, que daba a la famosa y transitada avenida Diagonal, nos hablaba del espacio público ‘como teatro de interacciones humanas’. En una performance visual-sonora nacía Locus, instalación sobre el mar, lugar ideal para un relato de silencio y de reflexión sobre el hombre y el infinito. Coachella Valley Music and Arts Festival, en California, uno de los eventos musicales anuales más importantes y esperados del mundo, sugería un fantástico entorno, rico en lenguajes y narraciones muy diferentes entre ellos, en que Etherea, con las vibraciones de una arquitectura que se repetía hasta el infinito, utilizaba una sintaxis neoclásica para hablarnos de una sacralidad que no estaba hecha de religión sino de puesta en común.
 


Filamentos, líneas y segmentos se entrecruzan densamente, explotando en el aire, amplificando volumétricamente las señales arquitectónicas y reproponiendo principalmente un repertorio clásico. Abstracción y materialidad juegan con el contrapunto, en una combinación melódica de contrastes y complementariedades y los fuertes actos visuales vibran en su seductora y diáfana presencia, generando empatía emotiva en la instancia del silencio. El extraordinario virtuosismo gravita sobre nosotros y nos domina: las presencias teatrales, iluminadas por sabias luces, ofuscan la rígida incisividad de los contornos, vibrando con una nueva vida. Delicadeza y ligereza suavizan los audaces esqueletos de acero que se dulcifican encarnando un melancólico halo de recuerdos: la narrativa nos habla del pasado y vivimos la ilusión de sus volúmenes materiales. Como en un sueño, nos cogen de la mano y nos llevan a un viaje a través de un mundo, etéreo pero tangible, de sombras y fantasmas. Se encienden en la oscuridad y, como luciérnagas, aletean en torno a nosotros: la intensidad del encuentro resulta conmovedora.
 
1.      Te han otorgado la medalla de oro de la arquitectura italiana, ¿qué representa la arquitectura en tu trabajo? ¿A qué se debe la elección de arquetipos arquitectónicos como tema de inspiración?
 
La arquitectura es un lenguaje al que recurro no por sus características funcionales, sino por el relato emotivo y la dimensión experiencial que puede emanar. Como italiano, los arquetipos clásicos están profundamente enraizados en mi imaginario y los utilizo, trasladándolos a otro campo semántico, para narrar la dimensión sacra que el hombre identifica con los lugares y con los elementos naturales. Hace algunos meses, junto con Goldenvoice, decidimos donar una de las tres instalaciones de Etherea -presentada en Coachella fest 2018- a la ciudad de Coachella, instalándola en el interior de un nuevo espacio público. Fue una ocasión interesante para crear conexiones entre el legado cultural europeo y el californiano, del que provienen buena parte de los chicos que nos han ayudado, a mí y a mi equipo, a realizar Etherea.
 
2.      ¿Con tus instalaciones pretendes construir un puente ideal entre pasado y presente o enfatizar la distancia?
 
En torno a la malla metálica he definido los dos puntos principales de mi investigación: la Materia Ausente y la Ruina Metafísica -su aplicación en el sustrato histórico-, para proyectar en la realidad algo que no existe o que ha existido pero ha desparecido.
La duración de mis obras depende de la narración que quiero desarrollar, del lugar y de la tipología. La Basílica de Siponto, mi única obra hasta el momento concebida en relación con una preexistencia histórica, instauró un diálogo inédito entre lo antiguo y lo contemporáneo, permitiendo al público relacionarse con el tiempo y con la historia según una clave de lectura empática
 
3.      ¿Qué papel juegan la luz, natural y artificial, y la música en la intensidad emotiva de tus narraciones?
 
Hay un nexo entre todas las formas creativas y creo firmemente en la influencia entre las artes y en la desmaterialización de sus límites. Algunas experimentaciones que estoy llevando a cabo en este periodo y parte de mi investigación artística tienden a esto. La no permanencia de la luz y la música, su dimensión líquida y abstracta, las hacen, de alguna manera, elementos afines a la Materia Ausente y a mi narración escultural de lo efímero. Compenetrándose, pueden dar vida a casos únicosinterpretativos que funden lenguajes contemporáneos diferentes, pero afines.
 
4.      “El arte es difícil, no es un pasatiempo”. Has elegido una pasión que ciertamente no es fácil, si bien es verdad que hoy en día todas las profesiones, de alguna manera, se presentan así. ¿Qué sugerirías a los jóvenes talentos? 
 
Interceptar los nuevos lenguajes de la sociedad, sobre todo los ligados a la tecnología y a la comunicación, que se han revolucionado completamente después de la crisis. Son procesos en transformación continua que es necesario saber conectar, codificar y traducir, logrando prever también la consiguiente evolución de los valores.
 
Créditos:
Edoardo Tresoldi:  https://www.edoardotresoldi.com/
Fotografía: Basilica di Siponto © Roberto Conte; © Blind Eye Factory; © Fabiano Caputo. 
Etherea © Roberto Conte.
Aura © Roberto Conte.
Pensieri © Fabiano Caputo; © Gianvito Greco. 
Archetipo © Roberto Conte. 

Virginia Cucchi


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