24-10-2012

BAK: casa mínima de cemento en Mar Azul

BAK arquitectos,

Gustavo Sosa Pinilla,

Buenos Aires,

Housing, Ville,

Cemento,

El estudio BAK arquitectos interviene aplicando sus reglas de proyectación mínima en una vivienda situada dentro del bosque de coníferas que se encuentra detrás del paseo marítimo de Mar Azul, en Argentina. La forma de la obra deriva de las reglas constructivas del cemento, un material que, en América Latina, saben valorizar e integrar con la naturaleza.



BAK: casa mínima de cemento en Mar Azul
Cuando el estudio BAK -del que hace algún tiempo publicamos otro proyecto arquitectónico residencial más reciente- recibió el encargo de proyectar una vivienda independiente en el bosque de coníferas de Mar Azul, se centró en la salvaguarda del paisaje, con un proyecto basado en la observación, el estudio y la valorización de sus peculiaridades. Mar Azul, una ciudad marítima situada 400 km al sur de Buenos Aires, es conocida por su extraordinario paisaje forestal que, sin embargo, está constantemente amenazado por la especulación inmobiliaria. Los clientes adquirieron un terreno alejado de la playa y de las áreas habitadas, dentro del bosque de coníferas, caracterizado por una pendiente diagonal de 6 metros desde el ángulo SO al ángulo NE, que la obra aprovecha apoyándose en ella y creando una forma que parece surgir del propio suelo.
La forma del paralelepípedo de cemento con losa de cubierta apoyada sobre dos muros paralelos y pocos elementos de soporte internos, que dejan que la luz natural entre en el interior, es un prototipo de vivienda experimentada por BAK en el marco de la arquitectura residencial argentina: un arquetipo arquitectónico que reduce al mínimo el empleo de materiales, no solo como solución estética, sino también como principio ético. Además de ser económicamente ventajoso en cuanto a su colocación, el cemento tiene una estética propia, particularmente amada en América del Sur después de Niemeyer y hasta hoy, que, valorizada por la huella de los encofrados de madera, asume una expresividad de elegante brutalismo que no requiere ulteriores acabados superficiales.
Bak aplica la frescura creativa que conlleva la “visión de algo por primera vez”, con el objetivo de construir una arquitectura que “surja” directamente del propio paisaje. Así, la protección de la fachada continua del norte, una serie de losas de cemento que sostienen la cubierta en su extremo y fraccionan la luz, siguen la dirección vertical de las coníferas, mímesis del mismo bosque.


En los interiores, las paredes que dividen el espacio de día de las dos habitaciones terminan a 70 cm de la fachada continua del norte, dejando un corredor visual que atraviesa todas las estancias. Así, se tiene la sensación de encontrarse en un ambiente único, con los atractivos panorámicos típicos de una glass house. La privacidad se resuelve mediante amplios estores colocados en guías que se utilizan en los cerramientos interiores y en las cristaleras a toda altura de la fachada norte. En ella, hacia el exterior, sobresale una terraza, una plataforma de cemento revestida con tablas de madera, que se ha realizado manteniendo el joven pino que hoy brota del suelo.

Mara Corradi

Proyecto: María Victoria Besonias, Guillermo de Almeida, Luciano Kruk (BAK arquitectos)
Cliente: privado
Lugar: Mar Azul, Buenos Aires (Argentina)
Superficie útil bruta: 90 m2
Área del terreno: 596 m2
Inicio del proyecto: 2006
Finalización de las obras: 2007
Cerramientos de aluminio anodizado
Cubierta de cemento
Estructura de cemento
Pavimento de cemento
Mobiliario a medida
Fotografías: © Daniela Mac Adden, Gustavo Sosa Pinilla

www.bakarquitectos.com.ar


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