16-06-2015

Tamassociati x Emergency

Milano,

Fabbriche, Hospitales, Oficinas, SPA,

Eventos, Award,

Como anticipo de los temas tratados en la exposición-evento titulada Tamassociati x Emergency, que se inaugura en el FAB Milano el 19 de junio, Tamassociati explica las obras realizadas en Sudán y la nueva sede de Emergency en Milán.



Tamassociati x Emergency

Emergency es una ONG italiana que trabaja en las zonas de guerra de todo el mundo. ¿Cómo empezasteis a trabajar para esta asociación y qué se os pidió que expresarais y realizarais con la arquitectura?

Empezamos a trabajar con Emergency en 2005, con el Salam Centre. Desde el principio, Gino Strada nos pidió que proyectásemos un hospital “muy bello”, un encargo muy claro, al tiempo que muy complicado en un entorno como el de Sudán. Pero el principio era simple: realizar, en África, estructuras sanitarias en las que no nos importaría ingresar a un ser querido.


Los hospitales que habéis proyectado más recientemente para Emergency están en Sudán. ¿Qué tipo de situación habéis encontrado allí y cómo habéis trabajado con la gente del lugar para la construcción de los edificios?

Realizar un edificio experimental en Sudán puede ser una ocasión para reflexionar sobre posibles alternativas a ese modelo de desarrollo que parece haber hecho perder el sentido de la medida en gran parte de Occidente. África constituye una oportunidad porque, a través de sus mil contradicciones y su atraso, mantiene aún un fuerte vínculo con la realidad y la memoria de su pasado; es un lugar en el que el consumismo representa un espejismo prometido pero nunca alcanzado. Paradójicamente, puede ser un laboratorio para todo el planeta porque todavía sabe convivir, de modo creativo y, a menudo, ligero, con la ausencia de lo necesario, con la escasez en el día a día, con unas condiciones a las que Occidente podría tener que enfrentarse en el futuro próximo.
Hacer arquitectura donde apenas ha finalizado un largo conflicto puede servir, entonces, para explorar aquella especie de zona cero que es el final de una guerra, donde todo debe reinventarse. Esto tiene un valor simbólico fortísimo: respuesta a la emergencia, pero, sobre todo, ejemplo para repensar el futuro de modo no convencional, poniendo en el centro de nuestro razonamiento el tema de un desarrollo realmente sostenible para todo el planeta.
Así, la búsqueda de la máxima sobriedad y simplicidad nos ha parecido la única estrategia eficaz para hacer frente al proyecto. Un proceso de reducción y simplificación de lo superfluo, a experimentar en este rincón del mundo, pero no solo aquí.
El resultado ha sido una síntesis de modernidad y tradición utilizada de modo concreto y no ideológico; representa una innovación, no por la tecnología utilizada sino por cómo se ha utilizado. 

En el proyecto del Salam Centre for Cardiac Surgery de Jartum habéis tenido que enfrentaros a tormentas de arena y a temperaturas de 40° centígrados durante la mayor parte del año. ¿Qué soluciones arquitectónicas habéis desarrollado para hacer frente a estos elementos?

Efectivamente, en Sudán, las temperaturas superan, durante largos periodos del año, los 40° centígrados, alcanzando, a menudo, incluso los 50° centígrados. Este calor extremo y el problema del polvo generado por los fuertes vientos del desierto han hecho necesario un estudio en profundidad de las tecnologías específicas de refresco, aislamiento y filtración, unas tecnologías destinadas a reducir al mínimo el consumo energético del edificio, manteniendo el máximo confort del mismo.
A tal fin, la primera medida adoptada se basa en los principios de mitigación pasiva a través de la construcción de paredes de alto rendimiento, que incluye el uso de arcilla llena y de cámaras de aire con aislamiento mediante paneles (de un espesor de 58 cm); en dichos paramentos se han insertado aberturas de reducidas dimensiones, con superficies acristaladas de elevadas prestaciones de baja emisividad. Además, el uso masivo de vegetación se ha convertido en parte integrante de la máquina térmica, aprovechando el potencial de blindaje térmico y de mitigación medioambiental obtenidos gracias a las grandes superficies arboladas y la plantación de setos.
Igualmente importante, tanto desde el punto de vista práctico como estético, ha sido el uso de pantallas de fibras vegetales entrelazadas, técnica inspirada en el sistema tradicional de fabricación de camas. Dichas pantallas han sido colocadas como protección de las zonas de paso y de descanso. 
Este conjunto de acciones ha permitido reducir notablemente el uso de sistemas de refrigeración y, sobre todo, de la potencia frigorífica necesaria para acondicionar el hospital, permitiendo, así, el óptimo aprovechamiento de los recursos disponibles en el lugar, como el sol y el agua del Nilo, disminuyendo los costes de construcción y del futuro mantenimiento y gestión del hospital.
La instalación de aire acondicionado resultante de los cálculos termotécnicos, de dimensiones limitadas en términos de potencia frigorífica, aprovecha al máximo la energía del sol captada por los 1.000 m2 de paneles solares térmicos. Estos, a través de la acción de los intercambiadores de calor, permiten refrescar la ingente cantidad de aire necesaria para climatizar todo el edificio. 
Una vez resuelto el complejo problema de la refrigeración, el tema de la filtración de la enorme cantidad de arena y de polvo que contiene el aire ha sido, indudablemente, una de las cuestiones más difíciles para las que había que encontrar una solución.
Descartada la posibilidad de usar filtros articulados, que habrían sido muy costosos, se optó por la utilización de una parte del área subterránea para crear una gran trampa de arena, aprovechando un sencillo principio mecánico: el aire tomado del exterior a través de una de los sombreretes del edificio se hace pasar a través de una especie de laberinto; el golpe provocado por el impacto contra las paredes, además de disminuir la velocidad del aire, refrescándolo, permite que se sedimente gran parte de la arena y del polvo contenidos en el mismo. Al final del recorrido, un nebulizador de agua tomada del Nilo completa la filtración, lavando el aire de las partículas más finas y bajando aún más su temperatura.
El sencillo sistema no precisa apenas mantenimiento, aparte de una limpieza puntual de la parte subterránea y hace que el aire llegue a las máquinas de tratamiento y acondicionamiento perfectamente filtrado y a una temperatura de aproximadamente 9° centígrados inferior a la temperatura de entrada.
El complejo sistema tecnológico de un centro de cirugía cardiaca en una zona desértica y en un país tecnológicamente atrasado ha requerido la puesta en práctica de soluciones tecnológicas muy simples, pero, al mismo tiempo, muy innovadoras, manteniendo invariable la condición inicial de proporcionar a este equipamiento la MEJOR tecnología posible en este país. Y rechazando la lógica según la cual en un país del "tercer mundo" basta con una estructura hospitalaria de "tercer mundo". Nosotros hemos querido reafirmar, también en nuestras elecciones tecnológicas, la voluntad de suministrar a los pacientes que serán hospitalizados en el centro el mismo servicio y confort que recibirían en una estructura sanitaria occidental.


Actualmente estáis trabajando en la nueva sede de Emergency en Milán. ¿Podríais explicarnos brevemente este proyecto que transforma un edificio que se encontraba en estado de abandono en pleno centro de Milán y lo convierte en un espacio abierto a la ciudad?

El proyecto de la nueva sede de Emergency en Milán se llevará a cabo a través de un proceso de toma de decisiones orientadas éticamente, tanto a nivel técnico como a nivel de procedimientos y metodología.
A través de un proceso participativo, desde la concepción a la realización, la obra será constantemente supervisada y sometida a controles (desde los criterios arquitectónicos adoptados a la selección de los materiales y de las empresas ejecutantes). 
El objetivo será determinar un conjunto de elecciones que se ajusten lo máximo posible a la acción que caracteriza a Emergency y a los contenidos de la convocatoria. Hemos definido este proceso como HUELLA ÉTICA, un método que, integrando y apoyando la obra arquitectónica, permitirá evaluar correctamente las innumerables implicaciones que, desde el aspecto estrictamente técnico, pasarán al social.

Entrevista de Mara Corradi

Photographs by
Raul Pantaleo
Massimo Grimaldi
Marcello Bonfanti
Cemal Emdem (Aga Khan Award for Architecture)


GALLERY


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