Barozzi Veiga: auditorio en Águilas

04-10-2011
Inmerso en el contexto del puerto de Águilas, el reciente auditorio y centro de congresos del estudio Barozzi Veiga absorbe del puerto sus rasgos peculiares convirtiéndose en parte del conjunto al primer vistazo. Una obra ejemplar gracias a la habilidad de los proyectistas en conjugar en lo formal el protagonismo de las referencias con la familiaridad con el paisaje.

Las dos últimas décadas han mostrado al mundo un panorama arcquitectónico rico de proyectos experimentales que se han ido introduciendo en diferentes lugares como meteoritos que llovieran del cielo y cuya fuerza devastadora a menudo ha bastado para justificar su esencia insólita e indiferente al contexto. Algunas de estas obras poseen un carisma innegable, como las de Frank Gehry o Zaha Hadid, por lo que el pasar del tiempo logrará que acabe siendo natural para los habitantes caminar a su lado y verlos como pertenecientes al espíritu y estética locales, sin considerarlos ya como algo inusitado y curioso. Uno se pregunta si entonces seguirán suscitando la misma fascinación ante los medios de comunicación, o si una vez que desaparece el efecto sorpresa, no prevalecerá el desorden urbano.
Un caso en el que se ha reflexionado sobre estos temas para dar una respuesta personal y distinta de los divos habituales, es el estudio Barozzi Veiga con una obra pública en el litoral del puerto de Águilas, en España, que dicta los principios de la perfecta inserción paisajística sin descuidar el valor de la arquitectura como icono. Surge siguiendo la forma de la parcela el auditorio Infanta Doña Elena y de acuerdo a ésta desarrolla su planta, de forma que la fachada que mira a la bahía resulta del trazado de dos superficies cóncavas, mientras que la fachada que mira hacia la ciudad es convexa, al igual que la disposición de la calle que tiene delante, que separa el terreno que recorre la costa del entramado urbano más regular y organizado. La parte del mar asume así el valor de un decorado teatral, lo cual resulta de lo más apropiado, dado el tipo de construcción destinada a espectáculos, que se admira al llegar a pie por la costa en una perspectiva dramática trazada por la doble escalinata que asciende hasta la entrada principal, situada en el lado oeste. El espectáculo arquitectónico se revela entonces en toda la ligereza del diseño del volumen, que desde lejos se presenta como un cuerpo blanco que encaja a la perfección en el contexto de edificios mediterráneos, y que a medida que se acerca muestra dos fachadas cóncavas inesperadas, que como dos velas acogen el paso del viento y del sol. De esta forma la carga espectacular no es ajena al contexto sino que parece una continuación de éste, gracias a la labor intermediaria del color blanco puro, de la piedra natural de la escalinata, de los ventanales acristalados con diferentes tamaños y su disposición irregular. El blanco es también el color predominante en el interior, desde cuyos amplios ventanales sobre el mar y la playa entran la luz y el paisaje, dejando percibir la continuidad entre naturaleza y artificio.

Mara Corradi


Proyecto: Estudio Barozzi Veiga S.L.P. (Alberto Fernandez Veiga, Fabrizio Barozzi)
Colaboradores: Luca Colomban, Paulo Lopes, Tanja Oppowa, Antonio Pinto, Agnieszka Samsel, Antonis Vourexakis
Cliente: Ciudad de Águilas
Lugar: Águilas (España)
Proyecto estructural:
Proyecto luminotécnico:
Proyecto paisajístico:
Supervisión técnica:
Superficie útil bruta:
Área de la parcela: 10.200 m2
Concurso de ideas: 2004
Inicio del proyecto: 2004
Finalización de obras: 2011
Fotografías: © Julien Lanoo

www.barozziveiga.com