Mazzanti-Mesa: nuevo estadio en Medellín

12-09-2011
Giancarlo Mazzanti y Felipe Mesa han construido en Medellín, en Colombia, otra arquitectura dedicada a la comunidad, que se integra en un sistema de obras ligado por el hilo rojo de la atención a lo social, a la vida de la ciudad, a la cohesión de sus habitantes. Caracterizada por la reiteración variada de un patrón, la cubierta es el símbolo de la estandarización creativa que se lee en los recientes proyectos de los dos arquitectos.

Después del éxito y de la fama de las intervenciones de tipo escolar como el Instituto Flor del Campo en Cartagena o el jardín de infancia El Porvenir en Bogotá, con el nuevo estadio de Medellín, Giancarlo Mazzanti persigue la búsqueda hacia una arquitectura entendida como movimiento social, como instrumento de comunicación con la gente y entre la gente, estimulada en los últimos años por el propio gobierno colombiano. Mirando obras como la Biblioteca de España de Mazzanti en San Domingo, La Biblioteca Quintana de Ricardo La Rotta, o incluso la famosa Orquideorama de Camilo Restrepo y Piano: B Arquitectos ambas en Medellín, se intuye un denominador común en la arquitectura más reciente que no sólo pone las bases de una escuela colombiana, sino que integra también a Colombia entre las metas más interesantes para los próximos tours arquitectónicos: el proyecto aspira a hacer salir la gente de sus casas, demasiado a menudo refugio y antídoto contra la delincuencia y la ausencia de alternativas al miedo y al vacío cultural. La arquitectura es un medio para estimular a los ciudadanos a vivir las grandes metrópolis, y a disfrutar de sus servicios, de las propuestas culturales, de las potencialidades de crecimiento de los programas sociales. Como por su misma naturaleza, la arquitectura es un símbolo y en Colombia ha sido elegido como símbolo de la comunidad.
Los diversos episodios que han llevado a la arquitectura colombiana a la atención global se pueden leer como iconos de un movimiento ante todo social, caracterizados por el empleo de de materiales locales, reciclables, ligeros como “ladrillos” con una estructura de fuerte valor expresivo con un alto grado de reconocibilidad.
En esta línea también se integra el Coliseos, la última obra de Giancarlo Mazzanti y Felipe Mesa, una instalación deportiva multidisciplinar basada en dos elementos principales, la transparencia de su estructura y el movimiento formal de su cubierta. El esqueleto de acero se completa con superficies acristaladas que revelan su composición volumétrica interna, en ausencia de una clara fractura entre funciones cerradas y funciones al aire libre, mientras que un patrón decorativo, a menudo presente en las intervenciones de Mazzanti, establece un diálogo constante entre el interior y el exterior: esto permite al complejo ser transparente de día para la gente que desde fuera quiere seguir las actividades deportivas en el interior y transformarse por la noche en un icono luminoso, cuando las luces de las instalaciones permanecen encendidas, volviendo a llamar la atención del barrio y constituyendo un punto neurálgico de atracción. La cubierta emerge de la repetición variada de un patrón, tanto desde el punto de vista cromático como formal, de modo que la obra resulte única en cada una de sus partes, generando un nivel de desorden tal que la cubierta parecer vivir su vida propia como un organismo vegetal. Una metáfora avalorada por la estructura de pilares de tres patas que sostiene en saliente de la cubierta, dándoles a los transeúntes la sensación de entrar en otro bosque ciudadano. Evidente de hecho es su inspiración en la naturaleza y en las dos colinas verdes de la ciudad, el Colina Nutibara y el Rebollo Volador donde la gente lleva a volar las cometas.
Este espacio filtro, cuya relevancia incide sobre la percepción del interior y del exterior, es hoy uno de los lugares más importantes para animar los habitantes a pasar más tiempo en público en espacios renovados, en los que pueden nacer actividades espontáneas, colaterales a las deportivas oficiales.

Mara Corradi

Proyecto: Giancarlo Mazzanti - Felipe Mesa (Plan B)
Jefe de proyecto: Juan Pablo Ramos
Colaboradores: Luz Rocío Lamprea, Alberto Aranda, Carlos Bueno, Susana Somoza, Luisa Restrepo, María Alejandra Pérez, Esteban Monsalve y Andrés Cardona
Cliente: INDER
Lugar: Medellín (Colombia)
Proyecto de las estructuras: Nicolás Parra y Daniel Lozano - CNI Ingenieros
Proyecto luminotécnico: ISOLUX
Proyecto paisajístico: Libardo Larrota - Topografía Y Ambientes Gráficos, Solingral
Superficie útil bruta: 30.694 m2
Inicio del proyecto: 2008
Fina de las obras: 2009
Empresa constructora: Coninsa-Ramón H.
Fotografías: © Iwan Baan

www.giancarlomazzanti.com
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