La inspiración por lo que aparece a todos los efectos como una caja mágica mana de los collages de imágenes de revistas de moda que Mariani ha compuesto durante unas melancólicas vacaciones en la montaña: la torre roja de la que huir alegremente a través de las ventanas. Estas, cuadradas en un primer colage, se vuelven, en un segundo collage, agujeros tondeggiant: las" manchas" de luz del tragaluz construido.
La llamada al mundo de la moda y de la imagen, está fuertemente presente en el proyecto y deriva, más allá del carácter autobiográfico del autor, de la memoria de la antigua función de la fábrica de ropa: los interiores del edificio, violentamente pintados, han sido todo planeados por el arquitecto que ha querido - aquí sí - minimizar la imagen oscura unida a la tipología del banco y ofrecer a quien entra un entorno de inspiración fantástica. Mariani mismo nos cuenta que ha pretendido sorprender, como a menudo en sus arquitecturas, a quién entra, q quién sale, a quién transita delante del edificio, en el intento de "no hacer nunca lo que se espera." De esto mismo deriva una arquitectura de fuerte impacto, expresiva y comunicativa: por un lado interpretable como una arquitectura publicitaria, unida a la reconocibilidad de la imagen del cliente; y por otro lado una arquitectura"de carácter", un objeto único y simbólico que descansa en el anónimo contexto residencial que lo circunda.
La característica relativa al objeto del edificio se fortalece por la noche, cuando la fachada monolítica y compacta desaparece y se iluminan los espacios interiores mostrándose como un vestido de noche de una arquitectura prêt-à-porter, cosida con cuidado sobre seda negra.
Raffaella Lecchi
Iris Ceramica
Granitifiandre
Granitech
FMG Fabbrica Marmi Graniti
Ariostea