VIENNA, GASOMETER CITY, J.Nouvel, Coop Himmelb(l)au, M.Wedhorn, W.Holzbauer
  Tipo de proyecto  
Ciudad profundamente ligada a su pasado iperial, austera y monumental, Viena a veces sorprende con algunas elecciones osadas y contracorriente, como, por ejemplo, la construcción de un centro comercial absolutamente posmoderno -obra de Hans Hollein -justo delante de la fachada de la Catedral de S. Esteban, el pleno Gräben.
Una operación similar, pero en algunos aspectos todavía más radical y libre de prejuicios, es la que tiene como protagonistas a cuatro grandes gasómetros contruidos a finales del siglo XIX en el área industrial de Simmering por voluntad del emperador Francisco José.
Puestos bajo la tutela de las Bellas artes austriacas desde 1981 a causa de su alta calidad arquitectónica y todavía en activo en 1986, vivieron después un largo periodo de abandono, hasta que Manfred Wedhorn, experto en patrimonio de Bellas artes, propuso la idea de su posible reconversión. De ahí el concurso convocado en 1995, que ha tenido como ganadores a Jean Nouvel, Coop Himmelb(l)au, el propio Manfred Wehdorn y Wilhelm Holzbauer.
La operación, apoyada por el ayuntamiento de Viena, y no sólo financieramente, pues ha extendido hasta el lugar la línea de metro para permitir una rápida conexión con el centro de la ciudad, ha encendido un animado debate entre dos posiciones enfrentadas; por una parte, los que apoyan la reutilización en sentido contemporáneo de las estructuras antiguas, con el fin de devolverles aquella vitalidad que nace únicamente de una funcion constante, y por otra los detractores, que ven aquí sólo una especulación comercial contraria a los principios de cualquier teoría de conservación del patrimonio -en realidad, de los edificios originales se ha conservado únicamente el aspecto externo- y a los estándares más elementales de la habitabilidad.
La planta circular, tradicionalmente poco idónea en la tipología residencial, a pesar del amplio diámetro de los gasómetros, la elevada densidad constructiva y, obviamente, la carencia de cualquier meditación proyectual en lo que a orientación solar se refire señalan, ciertamente, una contradicción con respecto a las actuales tendencias, que buscan dar variedad e identidad a las zonas residenciales; lo que se propone, en cambio, es una idea "de hormiguero", no demasiado diferente de aquella que dio lugar a los impersonales bloques de las "ciudades-dormitorio" de los años 50 y 60.
En conjunto, el proyecto se ha concebido como una especie de microcosmos autosuficiente.
Gasometer City se caracteriza por un recorrido continuo, un Shopping Mile que contrasta radicalmente con la alternancia regular entre pasajes rectilíneos (las pasarelas exteriores de los gasómetros) y las plazas cubiertas realizadas en el interior de los propios gasómetros.
La distribución funcional, para un variado tipo de destinos, privilegia evidentemente la zona comercial del nivel terreno, mientras que en los niveles superiores hallan su lugar oficinas y apartamentos.
Las soluciones más novedosas y modernas son las propuestas por Jean Nouvel y Coop Himmelb(l)au.
En el caso de Nouvel, siempre extraordinariamente atento a las situaciones marginales y fascinado por los lugares en continua evolución, la elección ha sido una estructura interna chispeante caracterizada por el vidrio y el metal: un continuo juego de espejos, refracciones y transparencias que permite entrever las estructuras originales, en una coexistencia visual de lo antiguo y lo moderno sin intermediarios ni maquillajes que subraya y sintetiza el actual y permanente estado "en obras" de las metrópolis europeas.
Coop Himmelb(l)au, en cambio, resuelve la cuestión con ese impacto polémico y desconcertante tan característico de su estilo: su proyecto, que incluye también un gran auditorio hipogeo, escoge la línea deconstructivista, y crea una especie de escudo plegado que repite una parte de la fachada.
En lo que se refiere a Wehdorn e Holzbauer, el primero se distingue por la presencia de un jardín interior y el proyecto ecocompatible de su estructura escalonada, mientras que el segundo representa el único caso de ausencia de la plaza interior, ya que el eje central del gasómetro lo ocupan las instalaciones de ascenso; la consecuencia es un bloque central del que parten tres secciones compactas, divididas entre sí por otros tantos patios interiores en la escala del perímetro del edificio original.
A pesar de las polémicas, la singular iniciativa ha tenido bastante éxito: casi todas las unidades de Gasometer City ya han sido ocupadas, y el desenvolvimiento de difrentes actividades determina una afluencia constante de público a lo largo de toda la jornada.
Lo céntrico de la zona limita con el Prater y lo particular de las soluciones hacen de ella una localización muy apetecida por una clientela joven, generalmente de niveles medio-altos en capacidad económica y cultura- atraida por la seducción de un espacio autosuficiente que por una parte recuerda a los grandes centros comerciales, pero ennoblecido por el encanto de la arqueología industrial y el prestigio de algunas de las más importantes firmas del panorama arquitectónico internacional.
Elena Franzoia
LinkLink:
www.gasometer.at/
http://www.photopage.net/Gasometer/gasometer.shtml








