El almacén vertical y el Taller de Decoración
La excelencia de una empresa se mide también por la logística de las entregas. A este propósito Iris Ceramica ha organizado un almacén vertical, completamente dedicado al almacenaje de sus revestimientos.
Logística: el almacén vertical. La excelencia de una empresa se mide también por la logística de las entregas. A este propósito Iris ha organizado un almacén vertical, completamente dedicado al almacenaje de sus revestimientos. Totalmente informatizado logra gestionar hasta 18.400 pallets. El pedido es seguido por un sistema automatizado que lo gestiona desde la preparación al destino de carga. No sólo esto, el control de la mercancía también es visual, gracias al uso de paneles luminosos que indican a lo largo del recorrido el nombre y el código del pedido completo, mientras que para cantidades mínimas se vuelve importante la intervención del hombre para la optimización de los bultos. A cada caja se le aplica un verdadero y propio carné de identidad lleno de indicaciones y códigos de barras, para gestionar más de 4.000 productos en almacén. Un proceso de este tipo permite enviar diariamente a todo el mundo 40.000 m2 de losas que se convierten en 900.000 al mes y en 10.000.000 al año.
Taller Decoración.
La historia de la cerámica está entrelazada con la de la decoración, pasando de los signos a las formas orgánicas, de las geometrías a los matices cromáticos, para llegar a la contemporaneidad en la que los revestimientos se inspiran en la moda y en el diseño gráfico. La nueva tecnología ha venido en ayuda, también en este campo, de la elaboración cerámica, permitiendo soluciones de claroscuros impensables hasta hoy en la gran serie. Sin olvidar, en cambio, que la manualidad sigue siendo el verdadero valor añadido al concepto de decoración, confiriendo unicidad y carácter a cada pieza.
Hoy resulta de gran valor el uso del inserto matérico que lleva a esta disciplina fuera del tiempo, haciendo del oro, del platino o de las texturas en relieve los nuevos clásicos. La decoración continúa así su recorrido histórico, declinándose según las tendencias y las modas, sin omitir su raíz expresada por la manualidad.





