03-05-2017

Barkow Leibinger: Edificio residencial Prenzlauer Berg Berlín

Simon Menges, Laurian Ghinitoiu,

Proyectos

Design,

El estudio Barkow Leibinger realiza un nuevo edificio de viviendas en el barrio de Prenzlauer Berg, en Berlín, donde se erigía un edificio destruido durante la II Guerra Mundial. Con doble piel de ladrillo y un tejado muy inclinado este edificio se integra en el contexto a la vez que se distingue de él.



Barkow Leibinger: Edificio residencial Prenzlauer Berg Berlín
El edificio residencial de Barkow Leibinger en Prenzlauer Berg, el conocido y animado barrio de Berlín, es un edificio que suscita gran interés por sus características de similitud y oposición con su entorno, con las otras construcciones que forman parte del mismo complejo. El estudio Barkow Leibinger, con sede en Berlín y en Nueva York, consiguió ingeniárselas entre los vínculos de tipo conservativo y las normativas del reglamento en vigor para la construcción, que en principio eran bastante controvertidas. Al ser considerado patrimonio histórico el patio que el nuevo edificio debía completar, se exigía que tuviera el mismo volumen cúbico que el edificio anterior derribado. Este aspecto chocaba con la normativa vigente acerca de las distancias de respeto entre edificios. Se consiguió llegar a un acuerdo fijando la altura del alero en apenas siete metros y medio, que en un edificio de casi 18 metros implica que el techo resulte más alto del volumen sobre el que apoya. De hecho el basamento se desarrolla en dos niveles, mientras que en el tejado se instalan cuatro plantas, tejado trazado con una inclinación de unos 70° gracias a lo cual se puede aprovechar el espacio. Su presencia resulta imponente y su forma sorprende, una pirámide truncada que se eleva por encima de un cubo y termina con una terraza panorámica. Parece el arquetipo de una casa dibujado por un niño, como los mismos proyectistas lo definen. 
Entre el edificio residencial y el muro de cabecera del edificio adyacente por el lado sur, la pared cortafuegos crea una soldadura evidente que une pero a la vez marca las diferencias con las construcciones anteriores. Aunque destaca por su volumen atípico, esta obra se esfuerza por mimetizarse y no interrumpir la armonía de los edificios anteriores a la guerra. Barkow Leibinger ha realizado un estudio sobre la gama de colores de las fachadas del entorno, consiguiendo las variantes cromáticas para los ladrillos del nuevo edificio. Veinte mil ladrillos con tonos que van del blanco al amarillo, del naranja al marrón, del rosa al gris, revisten la estructura en sus tres laterales libres y contribuyen a su integración en el contexto. 
El edificio juega un poco a mimetizarse y un poco a marcar distancias con lo que le rodea, manteniendo aun así un notable equilibrio formal. Las ventanas enrasadas de aluminio, material en contraste con los tonos cálidos del ladrillo, representan un guiño a la herencia de la arquitectura industrial histórica típica del barrio. Sus formas son irregulares: las más cercanas a los edificios antiguos se inspiran en las proporciones de sus ventanas de trazado vertical, mientras según nos desplazamos con la mirada se nota que las otras van aumentando y haciéndose más cuadradas, hasta llegar a las más altas que son rectangulares y horizontales. La tercera planta de ventanas coincide exactamente con el nivel del alero, que a su vez se alinea con la fila de cornisas del edificio de al lado.
El carácter excepcional de la forma ha dado la posibilidad de estudiar dos viviendas con espacios de gran tamaño. Un apartamento de 200 m2 ocupa la planta baja, donde la zona del salón se comunica con un jardín particular, y la primera planta, dividida en tres dormitorios con servicios. El segundo apartamento se desarrolla en cuatro plantas cuyo tamaño va disminuyendo del tercer al quinto piso, culminando con una terraza panorámico. En ella la pronunciada inclinación del tejado hace que se pueda aprovechar toda la superficie disponible y a través de las claraboyas ofrece unas vistas de los alrededores de lo más particular. Este bloque moderno, tanto si resulta extraño como si se considera bien integrado, constituye el núcleo de atención del patio, no solo por el evidente desequilibrio de formas que se convierte en una elección estética, sino por el esmero con el que se han realizado los revestimientos de ladrillo.

Mara Corradi

Architect: Barkow Leibinger (Frank Barkow | Regine Leibinger)
Team: Andreas Lang (Project Architect), Antje Steckhan, Martina Bauer, Marian Beschoner
Client: private
Location: Berlin, Germany
Gross floor area: 870 sqm 
Construction: 01/2015 – 07/2016
Procurement and Construction Management: BAL Bauplanungs und Steuerungs GmbH, Berlin, Germany
Structural Engineer: HHT-Bauingenieure Ingeniurgemeinschaft für Tragwerksplanung + Baukonstruktion GbR, Berlin, Germany
Energy Design: Müller-BBM GmbH, Berlin, Deutschland
HVAC, Electrical Engineering: HDH GmbH, Berlin, Germany
Façade Engineering: Dipl.-Ing. (TU) Karl Hügerich GmbH, Berlin, Germany
Brick Company: Janhsen Bau GmbH, Herford, Germany
Brick Manufacturer: GOLEM Kunst- und Baukeramik GmbH, Jacobsdorf OT Sieversdorf, Germany
Metal Works: ASSMANN & KLASEN GmbH & co. KG, Rüdersdorf bei Berlin, Germany
Structure in reinforced concrete and brick
Polished anodized aluminium windows
Brickwork facing
Photographers: 
© Simon Menges, Berlin, Germany 
© Laurian Ghinitoiu, Berlin, Germany 
© Christina Möller/Barkow Leibinger, Berlin, Germany

www.barkowleibinger.com

GALLERY


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