Gianni Pettena: James y yo nos conocimos cuando erábamos ambos jóvenes profesores. Yo era profesor visitante en la Universidad de Nueva York donde James enseñaba. Nos hicimos amigos. Después de las clases nos juntábamos y empezamos a conocernos; recuerdo que cenábamos juntos y no lo hemos dejado nunca.
James Wines : ¿Tengo que comenzar diciendo que todo lo que soy hoy se lo debo a Gianni Pettena?
Gianni Pettena: No, no es verdad en absoluto … (ríe)
Gianni Pettena: James ha tenido una formación artística y ha pasado a la arquitectura con el background y los instrumentos de un artista. Mientras que yo estoy siguiendo exactamente el recorrido inverso, provengo de la arquitectura y los instrumentos de la arquitectura me han desilusionado un poco, tener que ver siempre con el pasado, pensando en qué hacer hoy para emerger en este mar de tendencias, etc. Prefiero hacer arquitectura, construir arquitectura, muy a menudo arquitectura temporal, pero con los instrumentos del arte. Sin embargo, incluso habiendo seguido recorridos opuestos, siempre hemos seguido siendo amigos y nos comunicamos constantemente, también sobre nuestro trabajo.
James Wines: Como artista, las situaciones y las soluciones arquitectónicas me han interesado siempre, pero he pensado siempre que en todo esto existe una cierta esterilidad, como en la escultura en cierto modo, demasiado anclada a las formas. Participábamos por tanto en un diálogo, encontrándonos con otros artistas que en realidad estaban menos interesados en la forma y más en la redefinición del arte y en la redefinición de la arquitectura. Creo que la redefinición era la fuerza motivadora, del mismo modo que creo que dialogábamos con las mismas personas.
Gianni Pettena: Eran tiempos afortunados, ya que no existían límites entre artistas y arquitectos. La arquitectura es un lenguaje que habla de tu época; habla de ti dentro de cierto tiempo.
James Wines: Considero que aquí el problema esté en el objeto. Creo que para ambos la arquitectura era un objeto. Éste es el motivo por el que gran parte de nuestro trabajo irritaba a los arquitectos, ya que consideraban el proyecto el tema fundamental.
Gianni Pettena : Sí, es cierto, arte o proyecto, ¿estás de acuerdo?
James Wines: Sí, existía por tanto una especie de desplazamiento. El tema de la arquitectura, con todos los prejuicios que lo acompañan, representaba al objeto. Se puede invertir o cambiar el significado. Se puede trabajar de forma mucho más eficaz con esta premisa de cuánto es posible hacer simplemente sentándose y proyectando otro edificio
Gianni Pettena : Sí, y la prueba en contra de esta afirmación está constituida por el hecho de que hay decenas, miles de libros, monografías y manuales de historia de la arquitectura escritos por arquitectos y sin embargo la historia de la arquitectura desde el punto de vista de los artistas está todavía por escribirse. Casa Malaparte es un ejemplo en el que un artista, que en general realiza su arte mediante la escritura, por una vez escribe una poesía con los ladrillos y crea una obra maestra.
… Ambiente, arquitectura y lenguajes visuales...
James Wines: Es interesante que hayamos comunicado enseguida sobre este tema. No estábamos ciertamente solos. Había todo un mundo en Nueva York que estaba llenando la distancia entre el contexto y el entorno y la arquitectura.
Gianni Pettena: Pensemos en gente como Gordon Matta, Alan Capra y Smithson…
James Wines: Es cierto, el movimiento moderno, se podría decir el inspirado en la Edad Industrial. Fue grande. No se habían dado un Le Corbusier o un Picasso sin un cambio radical del pensamiento del siglo XVIII-XIX. Entendieron que estábamos entrando en un nuevo mundo, diferente desde el punto de vista político y social y ciertamente diferente desde el punto de vista industrial. Toda la definición de industria había cambiado. Se ocuparon de estos nuevos conceptos. Los estudiaron en profundidad. El collage utiliza fundamentalmente materiales reproducibles, producidos industrialmente, contrapuestos y modificados y reinterpretados en otra representación visual, en otro concepto visual. Duchamp modificó toda la experiencia de la galería de arte preguntándose sencillamente por qué se debía ir a una galería de arte para ver algo sobre un pedestal o colgado en una pared, y qué hubiese ocurrido si no hubiera sido así. ¿Si hubiera sido sólo el proceso del pensamiento el que cambiase? Quiero decir que el proceso del pensamiento cambia todo. Luego se llega a Freud, a la psicología y a la industria. Y existía un cambio orgánico natural. Y ahora el mayor problema de nuestro siglo es el medioambiente: sobreviviremos como especie sólo si solucionamos este problema. Y naturalmente también la arquitectura está implicada en ello, ya que contribuye de forma importante al desastre. Absorbe por sí sola más de los 2/3 de los recursos energéticos mundiales para construir un refugio. Estamos, por tanto, en el centro de la discusión. Y, naturalmente, un estudiante que hoy no pensase en esto estaría obsoleto y sería irrelevante porque éste es el debate central y tiene muchos niveles: un nivel estético que debe ser solucionado y no hemos encontrado todavía un lenguaje idóneo. Hace falta teoría, teoría seria.
Gianni Pettena: Estoy de acuerdo, hace falta también la ejemplificación de los lenguajes.
James Wines: Tienes razón. Estamos hablando de una revolución del lenguaje. Una de las observaciones que hago en mi libro es que la mayor parte de las voces principales de la filosofía y de la lingüística, Derrida, Foucault, Baudrillard, Lacan, etc., basaron gran parte de sus argumentaciones en un lenguaje y en una sociología existente y política y sociología son cultura, cultura pop u otra cosa. Pero ninguno de ellos hablaba de medioambiente, como si éste fuera algo lejano para ellos. Lo mismo vale decir para la arquitectura: se construyeron edificios pero el medioambiente era algo marginal o periférico. No entraba en el tema principal, ahora lo es todo. Por lo tanto las cosas cambiarán. Todo lo que concierne al arte y a la arquitectura tiene que cambiar. He estado en al menos una docena de exposiciones en Nueva York el pasado año y todas ellas concernían al contexto y al medioambiente.
Gianni Pettena: Y lo mismo, creo, vale también para el lenguaje.
James Wines: Rotundamente sí.
Gianni Pettena: Porque hoy el lenguaje visual está representado en los medios de comunicación y ha dado un enorme salto hacia delante. También hay que decir que los jóvenes artistas son fantásticos a la hora de hacer evolucionar estos tipos de lenguajes con animaciones, pero también lenguajes con imágenes fijas. El mundo de las artes visuales todavía es la fuente de todas las transformaciones del lenguaje visual. Durante un siglo y más, los arquitectos han robado – aunque sin citarlas las fuentes – del mundo de las artes visuales. Por consiguiente, en los últimos 40 años, y aquí no me refiero a los arquitectos que son ingenieros - personas prácticas con la noble profesión de traducir una necesidad para organizar un espacio – quiero decir desde el punto de vista de los lenguajes, los arquitectos que hacen comunicación de la arquitectura, los únicos arquitectos que han realizado y merecen ser citados después de 40 años son artistas. Artistas que han realizado ejemplos de arquitectura espléndidos e interesantes, a veces funcionales, otras funcionales sólo en la mente. Sin embargo son los únicos que han hecho arquitectura y son los únicos en merecer ser citados. Existe una historia de la arquitectura paralela a la oficial, es la arquitectura hecha por los artistas, y esta historia está todavía por escribirse.
James Wines: Es una larga historia que comienza con la historia de la civilización y de la humanidad. Mi hija acaba de volver de Egipto y sostiene que se trata de la experiencia más estimulante intelectualmente que ha hecho nunca. Hay edificios enteros que son pura iconografía, son un lenguaje en cuanto edificios. Y no está sólo el lenguaje de la escultura y el lenguaje de la construcción, sino que también está el lenguaje escrito. Todo se funde y las ideas se integran unas con otras y esto es lo máximo, pero ha sido hace 2.000-3.000 años.
Gianni Pettena: Debemos volver a esta claridad.
James Wines: Sí, y es en cierto modo tan reciente. Es el motivo por el que me fastidia tremendamente cuando voy a las conferencias de arquitectura y veo a estos conferenciantes tan pocos equilibrados, tan poco informados desde el punto de vista conceptual, artístico o teórico que hablan de forma y estructura, uso y función. Naturalmente son elementos de gran importancia, pero si no hay ideas, es como un contenedor vacío.
Gianni Pettena: Las ideas y el modo de comunicar. Esta es la misión del arquitecto pero las escuelas de arquitectura no preparan para esto, ni lo hacen las escuelas de artes visuales, por otra parte. Pero en cierto sentido los artistas no tienen este tipo de deber de proporcionar una máquina funcional. De algún modo los artistas son más libres para coger sus propias ideas y traducirlas directamente en una obra visual y también a escala arquitectónica.
James Wines: Creo que su principal exigencia es la bondad de las ideas y en esto existe un contenido revolucionario. Russell decía que “si llegas ante un cuadro que no has visto nunca antes y esto no cambia tu modo de ver, o hay algo que va en ti o hay algo que no va en el cuadro”. Esto es muy cierto y fundamental para el arte mientras que un edificio puede ser excusado a varios niveles sin tener que ser arte. La gente dice cosas del tipo: al menos es funcional, al menos cumple bien su misión, al menos utiliza el terreno de modo eficaz… Están todos estos otros umbrales que están muy por debajo de las buenas ideas. Sus umbrales son las prestaciones, concienzudas pero poco interesantes. Un gran edificio puede tener todo esto y ser algo diferente. Este vacío y esta enseñanza de algo diferente siempre me han irritado mucho.
...Arquitectura entre sueño y realidad...
Gianni Pettena: Sin embargo, de algún modo depositamos también grandes esperanzas en las jóvenes generaciones porque, como has dicho, están interesadas en el contexto y en la relación con la naturaleza. ¿Cómo actuar sobre el medioambiente sin ejercer violencia?
James Wines: Exactamente. Se convierte en otro problema. Pero la pregunta permanece: ¿en qué se convierte? Precisamente como el funcionalismo: se convierte en algo que se lleva a cabo concienzudamente sin otorgarle ningún otro valor estético o cultural y en cuanto se hace esto es como la mitad de ello. En mi seminario de este año ha participado un gran físico, que hablaba casi como un artista, disertando de espacio y descubrimientos, etc. n… y ha afirmado que a nivel práctico apenas conocemos el 10% aproximadamente de todo el espacio del universo, por tanto buscamos un equilibrio entre la investigación práctica y la empírica - por ejemplo la investigación sobre las partículas es hoy particularmente intensa y de hecho los telescopios miran hacia el exterior, y lo hacen horizontalmente para ver qué tipo de partículas está invadiendo nuestro entorno, porque no tenemos ningún indicio de qué hay allí - pero por otra parte ha dicho que había esta actitud poética, artística, sabes, la “teoría real” de la teoría de la distorsión, de los sistemas unificados y son puramente estáticas pero sin ellas no se puede obtener ningún resultado. No se tendrá nunca la ciencia real sin unir estos dos elementos. Y creo percibir del mismo modo la arquitectura. Si no se tiene realmente este nivel superior de contenido y de pensamiento siempre se obtendrán bonitas formas y edificios estéticamente agradables que serán sin embargo un poco como una cáscara vacía. Después de algún tiempo, cuando se adquiere una cierta dosis de habilidad como escultor, y recuerdo que empecé a pensarlo muy pronto, se piensa que se pueden crear bonitas formas y naturalmente uno se asombra de su propia creación y de su propia habilidad, ¿pero qué significa esta forma? Un objeto se queda vacío si no está unido a algo. Hay tantas revistas donde todo es ondeante y ondulatorio pero cuanto más es así más es completamente falto de sentido en cuanto arte.
Gianni Pettena: Uno de los primeros constructores de puentes entre el sueño y la realidad fue Bucky Fuller. ¿Recuerdas? Nos han entrevistado tres veces. Se ha dedicado a la teoría pero la mitad de su tiempo lo ocupaba en entender qué había que hacer que esta teoría mejorarse nuestro planeta, nuestra nave espacial: la tierra.
James Wines: Volviendo al físico que he mencionado antes, pienso en un astrofísico de extracción francesa llamado Poutout, afirmaba que lo que ocurre en la física superior es análogo a lo que ocurre en el arte superior, porque existe este diálogo. Naturalmente afirmaba que estaba muy interesado en la teoría de las partículas y en su utilidad práctica, ya que piensa que si logramos saber más sobre la composición del espacio, nuestras teorías de naturaleza más estática y más imaginativa tendrán más sustancia, así contaremos con instrumentos mejores con los que trabajar. Creo que es verdad. Están todas las cosas prácticas que sabemos sobre esto y deberían funcionar. Y conocemos el proceso, cómo la forma sigue a la función en un cierto sentido, y esto inspira la prestación artística.
Gianni Pettena: Gracias James, gracias por existir.
James Wines: (ríe) Gracias Gianni, Te devuelvo el cumplido. Gracias.